Lujo, misterio y escándalo: Verónica Alcocer rompe el silencio desde Estocolmo
En su pronunciamiento, Alcocer afirmó que enfrenta una campaña de difamación. “Duele profundamente cuando la persecución y la calumnia intentan quebrar la verdad, la justicia y tu buen nombre.
La presencia de Verónica Alcocer en Estocolmo sigue generando ruido dentro y fuera del país. La exesposa del presidente Gustavo Petro publicó un mensaje en X en el que asegura estar siendo víctima de ataques coordinados y daño moral, justo cuando se multiplican las versiones sobre su vida entre tiendas exclusivas, círculos de élite y eventos privados en la capital sueca.
En su pronunciamiento, Alcocer afirmó que enfrenta una campaña de difamación. “Duele profundamente cuando la persecución y la calumnia intentan quebrar la verdad, la justicia y tu buen nombre. Duele cuando, aun conociendo los hechos, persisten los señalamientos”, escribió, haciendo un llamado a frenar lo que considera un ambiente tóxico alimentado por redes sociales y desinformación.
La declaración llegó horas después de que la empresa sueca Saab negara cualquier vínculo de Alcocer con el millonario contrato de 17 aviones Gripen adquirido por el Gobierno colombiano por 16 billones de pesos. La compañía insistió en que el proceso se manejó únicamente entre delegados oficiales, sin intermediarios ni “figuras externas”. “Toda la negociación y adquisición se llevó a cabo con representantes oficiales de la empresa y con la contraparte oficialmente designada por Colombia”, reiteró Saab.
Los focos siguen sobre su vida personal
Pero mientras Alcocer denuncia hostigamiento, los focos mediáticos continúan sobre su vida en Estocolmo. El tabloide Expressen la encontró caminando por zonas comerciales de la ciudad en compañía de su hija Antonella Petro y del empresario Manuel Grau Pujadas. Cuando los reporteros intentaron cuestionarla, Alcocer reaccionó con un breve “No hablo inglés”, mientras Grau Pujadas trataba de tapar las cámaras con su mano enguantada.
El episodio se suma a una serie de reportes del mismo medio, que la describen moviéndose entre fiestas privadas, restaurantes de alta gama y clubes reservados para la élite sueca, incluido el exclusivo Noppes. También mencionan que pasó de un hotel de lujo a un apartamento en pleno centro de Estocolmo, lo que ha despertado especulaciones sobre el origen de los fondos que sostienen su estancia, especialmente tras su inclusión en la Lista Ofac junto a Gustavo Petro, Nicolás Petro y el ministro Armando Benedetti.
Personas cercanas a Alcocer insisten en que busca tranquilidad y que se siente más segura en la capital sueca. Sin embargo, la ola de dudas no disminuye. La pregunta que se repite en redes, medios y círculos políticos es la misma: ¿de dónde sale el dinero para mantener este estilo de vida?
Mientras tanto, Alcocer se defiende asegurando que enfrenta una “persecución” que ha afectado su vida y su reputación. El ruido alrededor del caso, lejos de apagarse, parece apenas comenzar.


