Gobierno propone un aumento del salario mínimo por encima del cálculo técnico para 2026
La expectativa entre las partes, especialmente entre la clase trabajadora, es cada vez mayor
La discusión sobre el aumento del salario mínimo para 2026 comenzó con un mensaje claro desde el Gobierno nacional: el ajuste no se limitará a la fórmula tradicional de inflación más productividad. La administración del presidente Gustavo Petro busca que el incremento sea mayor, con el propósito de reducir la brecha histórica entre el costo de vida y los ingresos reales de los trabajadores colombianos.
Durante la más reciente reunión de la junta del Banco de la República, realizada el 31 de octubre, el ministro encargado de Hacienda, Carlos Betancourt, planteó la necesidad de revisar la metodología actual y de analizar el impacto que tiene la indexación de precios al salario mínimo, una práctica que, según economistas, termina elevando los costos en la economía y reduciendo el efecto real de los aumentos.
En paralelo, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, instó a que la discusión se mantenga dentro de un marco de equilibrio. Aunque el Emisor no ha advertido riesgos macroeconómicos ante un posible aumento superior al promedio, Villar recordó que “un incremento elevado podría complicar el control de la inflación”, por lo que invitó a buscar un punto medio entre la estabilidad de precios y la mejora del poder adquisitivo.
Lo que dice el DANE
De acuerdo con los datos del Dane, la inflación anual alcanzó el 5,18%, y la acumulada entre enero y septiembre fue del 4,55%. Si se suma la productividad, el aumento técnico del salario mínimo rondaría el 8,18%, lo que ubicaría el salario base en $1.539.942 y el total mensual, con auxilio de transporte, en $1.756.302.
Sin embargo, el Gobierno ha dejado claro que aspira a un incremento superior. El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, adelantó que se evalúa una cifra cercana al 10%, aunque precisó que la decisión final dependerá de la mesa de concertación con empresarios y sindicatos. “Habrá un incremento que signifique un aumento real de los ingresos de los trabajadores”, afirmó en una entrevista con María Jimena Duzán.
Las negociaciones formales iniciarán durante la primera semana de noviembre y se extenderán hasta diciembre. En caso de no lograrse un consenso, el Ejecutivo podrá definir el aumento por decreto antes del 30 de diciembre, como ocurrió en 2024, cuando se decretó un incremento del 9,54%.
La expectativa crece entre los gremios y las centrales obreras, que coinciden en que esta negociación será decisiva para determinar el rumbo económico y social del país en 2026.

