Miguel Uribe será velado en el Congreso, lugar donde ejerció como senador por casi cuatro años
Se espera la participación de todo el órgano legislativo, sin divisiones políticas
El Congreso de la República abrirá sus puertas este lunes para rendir homenaje póstumo al senador Miguel Uribe Turbay, cuyo cuerpo será velado en cámara ardiente en el Salón Elíptico. La decisión fue tomada por las mesas directivas del Legislativo luego de confirmarse su fallecimiento en la madrugada, tras permanecer más de dos meses en estado crítico a causa del atentado armado que sufrió el pasado 7 de junio en Bogotá.
Uribe, de 39 años, fue trasladado en horas de la mañana desde la Fundación Santa Fe —donde estuvo hospitalizado— hasta la sede de Medicina Legal, en cumplimiento del protocolo de rigor para muertes violentas. El procedimiento fue realizado por personal de criminalística de la Policía Nacional.
La Cámara y el Senado preparan actos solemnes para despedir al legislador, quien llegó al Congreso en 2022 como cabeza de lista del Centro Democrático, convirtiéndose en el senador más votado de su partido. También se prevé que sus honras fúnebres se lleven a cabo en la Catedral Primada de Colombia.
Conmoción nacional e internacional
El fallecimiento del congresista ha generado conmoción nacional, no solo por la gravedad del ataque en su contra, sino por su trayectoria política. Uribe Turbay inició su vida pública como concejal de Bogotá y luego se desempeñó como secretario de Gobierno durante la segunda administración de Enrique Peñalosa. Posteriormente, se postuló a la Alcaldía de Bogotá en 2019, antes de asumir una curul en el Senado.
El atentado ocurrió en un parque del sector Modelia, al occidente de la capital, durante una actividad proselitista. De acuerdo con la Fiscalía, el autor del ataque sería un adolescente de 15 años, quien fue capturado minutos después por los escoltas de la víctima.
Uribe Turbay era abogado de la Universidad de los Andes y tenía estudios en políticas públicas. Nieto del expresidente Julio César Turbay e hijo de la periodista Diana Turbay —fallecida en 1991 durante un secuestro—, su carrera política se proyectaba como una de las más visibles de su generación. Su muerte ha revivido el debate sobre la violencia política y la seguridad de los líderes públicos en Colombia.

