Mientras él se recupera, dos sindicatos piden pérdida de investidura de Miguel Uribe
La acción fue interpuesta por la Confederación Unión de Trabajadores de Colombia (UTC) y el Sindicato de Servidores Públicos del Ministerio de Defensa (Sinergen),
Mientras el país sigue atento a la evolución médica del senador Miguel Uribe Turbay, quien permanece internado desde hace 19 días tras sufrir un atentado armado durante un acto político en Bogotá, dos organizaciones sindicales presentaron una demanda de pérdida de investidura en su contra ante el Consejo de Estado.
La acción fue interpuesta por la Confederación Unión de Trabajadores de Colombia (UTC) y el Sindicato de Servidores Públicos del Ministerio de Defensa (Sinergen), y argumenta que el congresista del Centro Democrático habría utilizado su cargo para obtener ventajas políticas en el marco de su precandidatura presidencial. A juicio de los demandantes, esto constituiría una violación al régimen de inhabilidades e incompatibilidades establecido en el artículo 183 de la Constitución.
El documento también afirma que su conducta, calificada como “acto de imprudencia”, habría desencadenado el ataque armado en el que resultó gravemente herido. La solicitud fue asignada por reparto al magistrado Luis Alberto Álvarez Parra, presidente del Consejo de Estado, quien deberá decidir si admite o no la demanda.
Hubo indignación nacional
Desde el entorno del senador, la noticia ha generado indignación. Sus familiares, según informó Noticias Caracol, consideran que la acción judicial resulta insensible ante el grave estado de salud del congresista, que aún lucha por recuperarse del atentado.
Entre tanto, las autoridades continúan esclareciendo los móviles del ataque. Según reveló la fiscal general, Luz Adriana Camargo, durante una rueda de prensa conjunta con la Policía Nacional, la principal hipótesis apunta a la posible participación de la disidencia de las Farc conocida como Segunda Marquetalia. Las investigaciones habrían permitido descartar que el ataque fuera un hecho aislado o producto de una acción impulsiva.
“Hemos podido comprobar a través de evidencia que es un acto planeado, que se llevó a cabo una serie de actividades preparatorias, una total reflexión ante la conducta que se iba a cometer, no es un acto demencial”, señaló Camargo. La Fiscalía también precisó que no existen antecedentes de amenazas previas o conflictos personales que expliquen lo sucedido.
El caso de Miguel Uribe se ha convertido en un símbolo de la vulnerabilidad de los actores políticos en el país, y de los desafíos de seguridad en medio del inicio anticipado de la contienda presidencial de 2026.

