Aparece otro sospechoso en el caso Miguel Uribe
Este sujeto, que según las descripciones ronda los 30 años de edad, aparece inicialmente entre el público que asistía al evento político. Tras el ataque perpetrado por un menor de 14 años —quien disparó contra el senador en plena tarima—, el hombre participó en la persecución del adolescente por al menos tres cuadras.

Las autoridades que investigan el atentado sicarial contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe han puesto la lupa sobre un nuevo personaje cuya conducta en el lugar de los hechos ha levantado múltiples alertas. Se trata de un hombre que vestía un buzo rojo con capucha, jeans claros y zapatos negros, cuya presencia fue registrada en varios videos aportados por testigos del ataque ocurrido el pasado 6 de junio en el parque El Golfito, en el barrio Modelia de Bogotá.
Este sujeto, que según las descripciones ronda los 30 años de edad, aparece inicialmente entre el público que asistía al evento político. Tras el ataque perpetrado por un menor de 14 años —quien disparó contra el senador en plena tarima—, el hombre participó en la persecución del adolescente por al menos tres cuadras. En las grabaciones entregadas a las autoridades se le observa golpeando al menor ya esposado y reducido por los escoltas de Uribe y agentes de la Policía Nacional.
Varios presentes lo señalaron
El comportamiento del sospechoso fue calificado como “extraño” por varios presentes, entre ellos un uniformado que le exigió que se alejara del lugar. Incluso, una de las imágenes lo muestra intentando sacar un objeto oculto en su ropa mientras se aproximaba nuevamente al joven capturado. Poco después, al llegar la patrulla de la Policía, huyó corriendo sin dejar rastro.
Pese a su posterior desaparición, el hombre reapareció más tarde en una entrevista concedida a un medio nacional, en la que relató su versión de los hechos. Esta intervención pública también está siendo evaluada por los investigadores como parte del análisis del caso.
La comisión encargada del caso ha priorizado el rastreo de este individuo como parte de una de las líneas más sensibles de la investigación: la posible intención de alterar la escena del crimen o silenciar al menor implicado, quien ya ha empezado a colaborar con la Fiscalía, revelando identidades y apodos de quienes lo habrían reclutado.
Mientras tanto, las autoridades ya capturaron a dos personas clave en la logística del atentado, incluida la mujer que escoltó al joven hasta el parque y el conductor del vehículo en el que se movilizaba. También avanzan en la búsqueda de al menos diez personas que habrían actuado como campaneros y del hombre apodado “el man de la olla”, señalado de haber ofrecido 20 millones de pesos al menor para cometer el crimen.

