Masacre en Puerto Colombia: Tres fallecidos en fiesta electrónica
Las autoridades buscan la relación del caso con un panfleto amenazante en el que aparece el nombre de una de las víctimas
Una nueva masacre sacudió al Atlántico en la noche del lunes festivo 2 de junio. Tres personas fallecieron y otras nueve resultaron heridas luego de un ataque perpetrado por hombres armados en una finca de la zona rural de Puerto Colombia, municipio del área metropolitana de Barranquilla. El hecho ocurrió en Villa de Olvega, un sector ubicado cerca del peaje Los Papiros, sobre la Vía al Mar.
Según informó Caracol Radio, al menos cuatro individuos que se movilizaban en dos motocicletas irrumpieron en la propiedad donde se desarrollaba una fiesta electrónica y abrieron fuego indiscriminadamente contra los asistentes, provocando momentos de pánico y confusión.
Dos personas quedaron en el sitio
La Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó que en el lugar fallecieron dos personas y una tercera perdió la vida mientras era trasladada a un centro médico. Entre las víctimas fatales se encuentra una mujer cuya identidad no ha sido divulgada oficialmente. Los heridos, algunos en estado grave, fueron llevados a la Clínica Portoazul Auna, como reportó el diario El Heraldo.
El jefe de la Oficina de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Puerto Colombia, Saúl Leiva, indicó al periódico regional que la mujer fallecida estaba participando en la fiesta al momento del ataque. Aunque los lesionados permanecen hospitalizados, aún no se conoce un parte médico detallado sobre su evolución.
Por su parte, el general Edwin Urrego, comandante de la Policía en Barranquilla, reveló que cuatro de los afectados —entre muertos y heridos— tenían antecedentes penales por delitos como concierto para delinquir, hurto y tráfico de estupefacientes.
Este episodio de violencia ocurre en un contexto marcado por las disputas entre organizaciones criminales que se enfrentan por el control de economías ilegales como la extorsión y el microtráfico. Apenas la semana pasada circularon en el municipio panfletos amenazantes firmados por un grupo denominado ‘Excosteños de Sebastián’, en los que se advertía de represalias que, según las autoridades, estarían relacionadas con las víctimas de este ataque.
El hecho representa la segunda masacre del año en el Atlántico y la número 27 a nivel nacional, según cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz). Las autoridades continúan con la identificación de las víctimas y el desarrollo de la investigación para esclarecer los móviles y dar con los responsables.
En medio de este panorama, la violencia no da tregua en el departamento. Según datos preliminares del Instituto Nacional de Medicina Legal, Barranquilla ha registrado una leve disminución en los homicidios, pasando de 117 entre enero y marzo de 2024 a 115 en el mismo periodo de este año, lo que equivale apenas a una reducción del 1 %.
A pesar de los esfuerzos institucionales, la percepción de inseguridad sigue siendo alta. El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, reconoció recientemente en entrevista con El Heraldo que la ciudad enfrenta “una crisis de seguridad”, y este nuevo hecho violento en Puerto Colombia no hace más que reforzar esa preocupación creciente entre la ciudadanía.

