Doble homicidio en Santander: sicarios le quitan la vida a dos adolescentes
La coronel Adriana Gisela Paz Fernández, comandante del Departamento de Policía Magdalena Medio, condenó el crimen y afirmó que están trabajando junto a la Fiscalía y el CTI para encontrar a los responsables.

En febrero de 2025, Santander, Colombia, vivió uno de los episodios más impactantes de violencia reciente. Dos adolescentes, de 14 y 15 años, fueron brutalmente asesinados en un ataque sicarial en el barrio Miradores del Lago, en Barrancabermeja. Este hecho, que ha conmovido a la comunidad, refleja la creciente inseguridad en la región.
El ataque se registró en horas de la mañana del 21 de febrero. Según informes preliminares, las jóvenes caminaban por una de las calles principales del barrio cuando fueron interceptadas por sicarios que abrieron fuego sin mediar palabra. Trágicamente, ambas menores perdieron la vida en el lugar, mientras un tercer individuo resultó herido.
Las autoridades han señalado que investigan los movimientos previos de las víctimas y del herido, pues se busca establecer posibles vínculos entre los involucrados y entender las motivaciones detrás del crimen.
Investigaciones en curso y respuestas de las autoridades
La Policía local, en colaboración con la Fiscalía, ha intensificado las investigaciones para identificar y capturar a los responsables. Equipos especializados están analizando evidencia recolectada en el lugar de los hechos, incluyendo grabaciones de cámaras de seguridad que podrían ofrecer pistas clave.
Además, se está evaluando si el ataque está relacionado con la presencia de bandas criminales en la zona, un problema persistente en Barrancabermeja. La hipótesis de que se trató de un ataque premeditado cobra fuerza, dado el modus operandi que caracteriza este tipo de homicidios.
Una región marcada por la violencia
El doble homicidio de las menores no es un hecho aislado. En lo que va de 2025, Santander ha enfrentado un aumento sostenido en la tasa de homicidios. La inseguridad afecta tanto a zonas urbanas como rurales, a pesar de las medidas implementadas para frenar la violencia.
Por ejemplo, en el mismo mes de febrero, otro caso alarmante involucró el asesinato de un reconocido comerciante mientras esperaba ingresar ganado a una planta del municipio. Las cifras reflejan una tendencia preocupante, donde conflictos personales, rivalidades entre grupos criminales y vendettas son las principales causas de estos crímenes.
La noticia del asesinato de dos adolescentes ha generado indignación y tristeza en Barrancabermeja. Los habitantes aseguran sentir miedo de salir a las calles. Organizaciones sociales y líderes comunitarios exigen respuestas y acciones contundentes por parte de las autoridades.
“Necesitamos más presencia policial y programas de prevención que protejan a nuestros jóvenes. Esto no puede seguir ocurriendo”, comentó uno de los vecinos del barrio.
Por otro lado, las familias de las víctimas han pedido respeto durante su duelo, al tiempo que insisten en que se haga justicia. El funeral de las menores estuvo marcado por un profundo luto colectivo.
Recientemente, el gobierno local prohibió el transporte de pasajeros en motocicletas como parte de una estrategia para reducir los homicidios. Sin embargo, los resultados son limitados y muchos consideran que estas acciones no atacan las causas estructurales de la violencia.
Mientras tanto, expertos en seguridad llaman a implementar políticas más integrales. Aumentar el apoyo a instituciones educativas, programas de empleo juvenil y reforzar la justicia social son solo algunos de los pilares que destacan como esenciales.