«Tú no mereces un hijo así»: la carta del niño que huyó de su casa
Al parecer actuó motivado por un video juego
Con tan solo 11 años un niño tuvo la valentía de decidir que necesitaba irse de su casa y así lo hizo, pero antes dejó a su madre una carta en la que plasmaba sus motivos, y otra también para sus padrinos.
Los hechos ocurrieron recientemente en La Paz-Bolivia, cuyas autoridades pudieron dar con el paradero del menor en menos de 24 horas y lo devolvieron a salvo a su familia. El pequeño había salido del inmueble con un poco de dinero que presuntamente tomó sin permiso, algo de ropa y un teléfono celular.
La Policía informó a los medios locales que tras la revisión psicológica que se le hizo después de hallarlo en buen estado físico, dio como resultado que padece una adicción a los videojuegos. Esta al parecer sería la razón principal por la huyó; sin embargo, no se descarta que sea víctima de violencia intrafamiliar.
Lea también: Confirman un caso de viruela del mono en Pereira
El comandante Boris Gutiérrez informó que el niño tenía «ludopatía virtual. ¿Qué significa? La adicción a los juegos de las plataformas digitales. Estos menores de edad últimamente están tratando de simular una vida independiente, de viajes”.
Lo que decía la carta a su madre
En un breve texto escrito sobre papel blanco y con marcador rojo, y que fue revelado por la prensa local, el niño manifestó que estaría bien y pidió entendimiento para la decisión que había tomado, tanto a su madre, como a sus padrinos, a quienes se refirió como las personas que lo «ayudaron mucho».
«Para la mejor mamá del
mundo…
Mami, espero que me entiendas, no puedo seguir, tengo que saber
qué se siente que alguien levante tus cosas, ahora mismo escribo
esto llorando, sabiendo que te hace sufrir mucho. Sé que me
encontrarás y me pegarás porque tú no mereces un hijo así. Quiero
que sean fuertes, no pasa nada, como una vez me dijiste, ‘tú eres
de acero, todos mis hijos son de acero’. Me llevo ropa, siempre te
avisaré y te mandaré una carta a tu casa para informarte que estoy
bien. Discúlpenme, lo tuve que hacer».
La segunda carta:
«Para las personas que me
ayudaron mucho
Madrina, padrino, ustedes me ayudaron, pero ya no puedo seguir
con esto, seguir haciendo estas cosas, tomé la decisión de irme
para saber qué se siente tener cosas, es la peor decisión del
mundo, pero sé que lo lograré, no se preocupen, estaré bien, no me
pasará nada, sé que me encontrarán».

