Rusia condiciona nuevas conversaciones de paz con Ucrania
El Kremlin anunció que no continuará el diálogo con Ucrania hasta que se concrete un intercambio de 1.000 prisioneros por cada bando, el único avance tangible tras la reunión en Estambul.
Tras la primera ronda de conversaciones de paz directas entre Rusia y Ucrania celebrada en Estambul en más de tres años, Moscú condicionó la continuación del diálogo al cumplimiento del acuerdo sobre un intercambio masivo de prisioneros de guerra, pactado en formato 1.000 por 1.000. Así lo expresó Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso Vladimir Putin, quien subrayó que ese paso es prioritario antes de avanzar en otras negociaciones.
Además, Peskov señaló que Rusia entregará a Kiev un conjunto de condiciones para un eventual alto el fuego, aunque evitó revelar detalles del documento, alegando que las negociaciones deben mantenerse reservadas. También abrió la posibilidad de una futura reunión entre Putin y su homólogo ucraniano, Volodimir Zelensky, siempre que se logren acuerdos previos entre las delegaciones.
En los próximos días iniciará el intercambio
El jefe del equipo negociador ruso, Vladímir Medinski, manifestó satisfacción con el resultado de los encuentros y confirmó que el intercambio de prisioneros se realizará en los próximos días. Sin embargo, sus declaraciones a medios rusos mostraron una línea más beligerante, al advertir que las fuerzas de Moscú continuarán su avance en regiones como Sumi y Járkov, actualmente bajo ataque.
Entre las principales exigencias del Kremlin se mantiene la retirada de tropas ucranianas de las cuatro regiones anexionadas por Rusia —Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia—, así como el reconocimiento de Crimea como territorio ruso. También insisten en la neutralidad de Ucrania, su desmilitarización, garantías para la población rusoparlante, el desconocimiento del gobierno de Zelensky y la eliminación de sanciones internacionales.
Aunque ambas partes accedieron a sentarse en la mesa, el conflicto sigue activo sobre el terreno, y las posiciones políticas se mantienen distantes.
