Estilo de vida

¿Por qué somos diestros o zurdos?

Alguna vez te has preguntado, ¿por qué somos diestros o zurdos? Hasta los años 60 del siglo XX, a los niños zurdos se les trataba de “corregir”, obligándolos a escribir y hacer las cosas con la mano derecha, pero los científicos confirmaron que esto era un error.

“Eliminar la zurdera no supone ningún beneficio, por eso dejó de hacerse”, dijo José Ramón Alonso, catedrático de Biología en la Universidad de Salamanca y director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal y Neuroreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León.

Según Alonso, hay un hemisferio cerebral dominante y, en la mayoría de las personas, es el izquierdo. “Por decirlo de una manera sencilla, la parte izquierda del cerebro controla la parte derecha del cuerpo”.

“La idea más aceptada sobre el origen de la zurdera es que se basa en un vínculo con el procesamiento del lenguaje. El uso de la mano y la producción del habla son dos actividades que requieren un control muscular fino y preciso y una alta actividad cerebral con un fuerte consumo energético. Una posibilidad es que fuese más eficaz, evolutivamente, concentrar ambas funciones en el mismo hemisferio que tenerlas dispersas por toda la corteza cerebral”, agrega.

“Dado que la mayoría tiene las funciones del lenguaje localizadas en el hemisferio izquierdo, la mayoría de los centros que gobiernan la motricidad fina de la mano se localizarían en el mismo hemisferio, lo que implica que la mayoría de la gente sea diestra”.

Pero, el neurocientífico afirma que lo contrario no se cumple. “Los zurdos tienen una organización cortical mucho más heterogénea, donde el área de procesamiento de las palabras puede estar en el lado izquierdo, en el derecho o en ambos”.

“Tanto la asimetría cerebral como la preferencia de mano son tendencias heredables y se supone que hay al menos cuarenta genes que influyen en que seamos diestros o zurdos”.

Por otro lado, recientemente investigadores de la Universidad Ruhr de Bochum, Alemania, dieron a conocer algunos resultados, en los que detallan que ya dentro del vientre materno queda definido si seremos diestros o zurdos, sin embargo, el cerebro no es el que define esta característica, ya que eso depende de la médula espinal del embrión.

Algo interesante es que los resultados de la investigación aún no dejan del todo claro cuáles son los factores concretos que hacen que en la médula espinal se establezca un lado dominante, por lo que seguirá siendo un objeto de estudio durante varios años más.