Petro anunció papeleta para Constituyente tras triunfo de reforma laboral
El anuncio generó una fuerte ola de reacciones. Desde distintos sectores de la ciudadanía y la opinión pública surgieron cuestionamientos sobre los alcances y los riesgos de modificar la Constitución de 1991.
Con la aprobación de la reforma laboral por parte del Congreso, el presidente Gustavo Petro anunció que retirará la convocatoria a consulta popular y dio a conocer su nueva apuesta política: impulsar una Asamblea Nacional Constituyente mediante una papeleta en las próximas elecciones. Según el mandatario, el objetivo es abrir el camino para consolidar un Estado social de derecho, “con justicia social, democracia profunda y paz”.
“Como lo dije, dado que la reforma laboral es ley, derogaré el decreto que convoca la consulta popular, que ya no es necesaria. El poder constituido que hace las leyes le obedeció al poder soberano que es el pueblo”, expresó Petro a través de su cuenta en X. Sin embargo, el presidente no dejó espacio para la pausa política y planteó su siguiente paso: consultar al electorado sobre la necesidad de una constituyente.
“Será entregada una papeleta para convocar la Asamblea Nacional Constituyente en las próximas elecciones. Espero la decisión de millones para que el próximo gobierno y Congreso tengan el mandato imperativo de construir el Estado social de derecho”, añadió.
No faltaron las críticas
El anuncio generó una fuerte ola de reacciones. Desde distintos sectores de la ciudadanía y la opinión pública surgieron cuestionamientos sobre los alcances y los riesgos de modificar la Constitución de 1991. En redes sociales, muchos expresaron su rechazo al planteamiento del jefe de Estado, a quien acusaron de querer desmontar el pacto político más importante del país en las últimas décadas.
“Petro es un experto en darle razón a la peor derecha”, escribió un usuario, aludiendo al temor de que el mandatario busque sustituir la actual Constitución. Frente a esto, Petro salió al paso y aclaró que su intención no es reemplazar la carta de 1991, sino ajustarla para abordar temas no incluidos en ese momento.
“¿Quién le dijo que la próxima Asamblea Nacional Constituyente derogaría la Constitución de 1991? Yo no votaría por eso”, respondió el presidente. Explicó que su interés es “volver realidad cotidiana” esa Constitución, incorporando asuntos como la crisis climática o el fortalecimiento del enfoque de paz.
La Constitución de 1991 fue producto de una Asamblea Nacional Constituyente que sesionó durante cinco meses, entre febrero y julio de ese año. Su origen se remonta al impulso ciudadano del movimiento de la “séptima papeleta”, liderado por jóvenes y apoyado por múltiples sectores sociales. El entonces presidente Virgilio Barco acogió la iniciativa, y su sucesor, César Gaviria, la llevó a término.
