Estilo de vida

Menopausia: alternativas naturales que pueden ayudar a disminuir y sobrellevar los cambios

La menopausia no es una enfermedad sino una etapa natural en la vida de la mujer, al igual que la pubertad y el embarazo

Los cambios hormonales, el aumento de peso, sofocos, osteoporosis, irritabilidad, entre otros síntomas, es lo que deben soportar las mujeres cuando llega la etapa de la menopausia.

Por lo general, cuando aparece, se recetan algunos tratamientos médicos para estabilizar el organismo y controlar los síntomas. Sin embargo, también hay alternativas naturales que pueden ayudar a disminuir y sobrellevar los cambios.

¿Qué ocurre en la menopausia?

Desde la pubertad hasta la menopausia, la actividad de los ovarios garantiza una producción (más o menos) regular de estrógenos y progesterona; a partir de la premenopausia, esta última empieza a descender, provocando los primeros inconvenientes: ciclos más irregulares, a veces más dolorosos, aumento de peso, fatiga, irritabilidad, etc.

En la menopausia, la caída combinada de estrógenos y progesterona acentúa el fenómeno y aparecen los sofocos, cambios de humor, y demás síntomas. Para algunas mujeres, esto dura unos meses, para otras puede durar varios años. Incluso, el descenso de estrógenos y progesterona puede contribuir a debilitar el sistema óseo: pero esto no es inevitable si el estilo de vida y la dieta se adaptan a esta transición de la vida.

¿Terapia hormonal sustitutiva o alternativa natural?

Una de las terapias médicas que algunas mujeres deben consumir cuando llega la menopausia es la terapia hormonal sustitutiva (THS). Esta se recomienda solo si los síntomas afectan realmente a la calidad de vida; y durante el menor tiempo posible, pues puede producir efectos secundarios que afectan la salud.

En otros casos, se opta por reemplazar los medicamentos por alternativas naturales, pues hay plantas que tienen acción sobre estos cambios hormonales. Y aunque son muy buenas opciones, también se deben utilizar prudentemente.

Estas terapias naturales son una solución eficaz y con menos riesgos, para regular suavemente el gran trastorno hormonal que representa la menopausia. Todos estos cambios actúan sobre todo el organismo, nada mejor que un acompañamiento global, porque la acción hormonal por sí sola no acabará con todos los males si no pensamos en la necesaria acción de los oligoelementos, las vitaminas y los minerales en este delicado periodo.

Anticiparse a una menopausia sin problemas

Actuar de forma anticipada es una gran opción para evitar que los cambios hormonales afecten demasiado al organismo. Si se pone atención a la pre menopausia, la transición será entonces más suave, ya que el cuerpo podrá prepararse progresivamente para este importante acontecimiento.

Consejos para la anticipación
  • Si le preocupa la osteoporosis, el primer paso será volver a realizar una actividad física moderada pero regular y asegurarse de llevar una dieta equilibrada. La suplementación natural con vitamina D3, calcio, magnesio y sílice aportará los nutrientes necesarios para el sistema óseo, que no sufrirá demasiado el cambio hormonal.
  • La tiroides puede ser apoyada aportándole los nutrientes y oligoelementos necesarios para su funcionamiento: yodo, hierro, zinc, magnesio, vitaminas A y B, etc.
  • El zinc está especialmente indicado en todos los momentos clave del sistema hormonal, incluyendo por supuesto la menopausia. Es mejor tomarlo en su forma natural. Las dosis deben ser discutidas con un profesional.
  • La caída natural de la progesterona durante la premenopausia puede acompañarse del uso de plantas similares a la progesterona. Cuyo manejo es menos delicado que el de las que aportan fitoestrógenos.
Plantas de acción hormonal, utilizar con precaución

Cuidado, las plantas de acción hormonal, y especialmente las descritas como similares a los estrógenos, es decir, aquellas cuya acción simula la de los estrógenos, no deben tomarse a la ligera. Estos últimos no se recomiendan si se tienen antecedentes de cánceres hormono dependientes. Antes de una menopausia bien establecida (es decir, después de 6 meses sin menstruación), es mejor evitar tomarlas como automedicación, ya que no deben tomarse a lo largo del ciclo y, salvo que un análisis demuestre lo contrario, no hay pruebas de que los estrógenos hayan bajado hasta el punto de necesitar estas plantas.

En cambio, después de la menopausia y si los sofocos son importantes, su uso está totalmente indicado, siempre que se acompañe de su complemento, las plantas similares a la progesterona. Su uso es también muy preciso para respetar la alternancia natural de estas dos hormonas en el organismo: la primera parte del ciclo está dominada naturalmente por los estrógenos, la segunda por la progesterona.

Las plantas más comunes similares a los estrógenos son: la salvia, la angélica, el hinojo, el brote de arándano, el ciprés, la cimífuga, el trébol rojo y la soja en todas sus formas. Las plantas similares a la progesterona son la milenrama, la alquimila, el ñame, la gattillier, la zarzaparrilla…

En resumen, antes de la menopausia, es suficiente con utilizar la progesterona como las plantas, y sólo en la segunda parte del ciclo. Después de la menopausia, puedes empezar a usar estrógenos como plantas, a menos que tengas un historial de cáncer dependiente de hormonas. Pero en este ámbito, lo mejor es consultar a un profesional que elabore con usted un programa a medida.

No olvides que la menopausia no es una enfermedad sino una etapa natural en la vida de la mujer, al igual que la pubertad y el embarazo… Cuanto más amplio y natural sea el apoyo, más suave será la etapa.

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