Colombia

“A mí me iban a matar”: el testimonio del menor que destapó la trama del atentado a Miguel Uribe

El joven no solo confesó haber disparado contra el dirigente político, sino que reveló con nombres y apodos quiénes lo reclutaron, cómo lo instruyeron y qué papel jugaba cada uno de los implicados.

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La investigación por el atentado contra el senador Miguel Uribe Turbay dio un giro inesperado gracias a la declaración del menor de edad capturado por su presunta participación directa en los hechos. En dos sesiones realizadas mientras permanecía en cuidados intensivos, el adolescente rompió el silencio y ofreció un testimonio que ha empezado a desbaratar la red criminal detrás del ataque.

El joven no solo confesó haber disparado contra el dirigente político, sino que reveló con nombres y apodos quiénes lo reclutaron, cómo lo instruyeron y qué papel jugaba cada uno de los implicados. Su declaración ante las autoridades permitió trazar el camino que lo llevó de una zona marginal hasta el punto exacto del atentado, con detalles que coinciden con registros de cámaras y otras pruebas documentales.

Su testimonio ha ayudado mucho

“A mí me iban a matar en esa vuelta”, dijo, convencido de que el plan incluía su eliminación tras ejecutar el crimen. Aseguró que jamás recibió el dinero prometido —20 millones de pesos— y que todo estaba calculado para que no sobreviviera. Su relato dibuja el perfil de una estructura que opera con frialdad, reclutando a jóvenes en situación de vulnerabilidad para tareas de alto riesgo y desechándolos luego.

El menor explicó que fue contactado horas antes del ataque. Un servicio de transporte por aplicación lo trasladó al lugar, donde le entregaron el arma y recibió instrucciones precisas. Pasó varias horas en el sitio, observando y esperando, hasta que alguien —una transeúnte, según él— le confirmó la identidad del objetivo. Entonces, abrió fuego.

Además del ataque, el testimonio reveló una vida marcada por el abandono. Huérfano de madre, con un padre que vive en el exterior y antecedentes de violencia, el joven fue criado por su abuela, única figura que, según dijo, ha estado para él. Su paso por programas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar no logró impedir que terminara absorbido por una red criminal. También pidió que su abuela sea incluida en las medidas de protección adoptadas por la Fiscalía.

Según informó la fiscal general Luz Adriana Camargo, la familia del menor ya ha sido incluida en el programa de protección de testigos. Las autoridades estudian su posible reubicación y un eventual cambio de identidad. En paralelo, los datos aportados por el joven llevaron a la identificación de varios presuntos responsables, entre ellos alias “el Costeño”, su pareja y un conductor, ya capturado y judicializado.

El presidente Gustavo Petro también se refirió al caso. “He ordenado que se le cuide al máximo”, dijo al confirmar que el menor fue golpeado por civiles durante su captura y que debió ser ingresado a cuidados intensivos.

El testimonio del adolescente no solo ha sido clave para avanzar en la investigación, sino que también ha servido para cuestionar el trasfondo social que permite que menores en riesgo terminen siendo instrumentalizados por el crimen organizado. En medio del escándalo y las preguntas políticas, su voz, por primera vez, fue escuchada.

Víctor Castro Gutierrez

Con su título en mano, Víctor comenzó su carrera periodística como reportero en un periódico local de Medellín. Hoy en día, continúa desempeñando un papel crucial en el periodismo colombiano, siendo un referente en la investigación y denuncia de los problemas más apremiantes de la sociedad, y un defensor incansable de la libertad de prensa y la ética periodística en Colombia.

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