Juliana Guerrero renuncia a cargo en la Universidad Popular del Cesar
La exaspirante al Viceministerio de Juventudes anunció su salida del Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar y aseguró que concentrará sus esfuerzos en atender los procesos judiciales que cursan en su contra.
La exconsejera universitaria Juliana Guerrero presentó su renuncia irrevocable como delegada del Presidente de la República ante el Consejo Superior Universitario de la Universidad Popular del Cesar, en una decisión que se conoce mientras avanza una investigación de la Fiscalía General de la Nación por presuntas irregularidades relacionadas con contratación pública.
La salida fue confirmada por la firma Alzate Hernández Abogados, que asumió recientemente su defensa. En la carta dirigida a las autoridades competentes, Guerrero explicó que su determinación responde a la necesidad de dedicar toda su atención a los procesos que enfrenta y a las controversias surgidas en las últimas semanas.
«Obedece, entre otros asuntos, a la determinación de destinar mi tiempo, esfuerzo y atención personal a las investigaciones que hoy cursan en mi contra y a los reiterados y constantes ataques que he recibido durante los últimos meses», manifestó en el documento.
La exfuncionaria sostuvo además que las investigaciones no deben afectar ni el funcionamiento de la Universidad Popular del Cesar ni la gestión del Gobierno Nacional, razón por la que decidió apartarse del cargo.
Su mensaje al presidente
En su comunicación también expresó agradecimientos al presidente Gustavo Petro, al Ministerio de Educación, a la institución académica y a los integrantes del Consejo Superior Universitario por la confianza brindada durante el tiempo que ejerció esa representación.
Respecto a las actuaciones judiciales, Guerrero aseguró que comparecerá ante las autoridades cuando sea requerida y reiteró su disposición para colaborar con el esclarecimiento del caso. «Aportaré todo en cuanto esté a mi alcance para el esclarecimiento de los hechos», indicó.
Su renuncia se produce después de que la Fiscalía informara la apertura de una investigación formal contra Juliana Guerrero y su hermana Verónica Guerrero. El proceso quedó asignado a la Dirección Especializada contra la Corrupción, que adelantará las diligencias para verificar las denuncias divulgadas por la revista Semana.
La publicación periodística expuso un presunto esquema mediante el cual empresarios habrían sido contactados para acceder, supuestamente, a contratos con entidades estatales a cambio de pagos. Esos hechos son objeto de investigación y hasta el momento no existe una decisión judicial que determine responsabilidades.
Antes de oficializar su salida del Consejo Superior Universitario, Guerrero difundió un comunicado en el que rechazó las acusaciones y explicó que había optado por guardar silencio mientras avanzaban las investigaciones. Sin embargo, afirmó que «ese silencio no puede seguir interpretándose como una aceptación de las acusaciones injustas y reiteradas que se han formulado en mi contra».



