El drama de un joven caleño que pasó cinco años preso, siendo inocente
Ahora demandará al Estado por el daño que se hizo sobre su vida

Alex Cortes Borja es el protagonista de una injusticia judicial que se cometió en Cali, y que lo dejó encarcelado durante cinco años, siendo inocente. Ahora, tras recobrar su libertad, cuenta su historia y anuncia que demandará al Estado colombiano.
Cuanto tenía 23 años a este joven lo condenaron a 35 años de prisión por el homicidio de una mujer identificada como Marlyn Juliana Patiño. La prueba que tenían las autoridades contra él era una supuesta fotografía que lo vinculaba directamente con el hecho de sangre ocurrido en julio de 2018 en la capital del Valle del Cauca.
La Policía lo detuvo porque tanto él como su moto tenían similitud con las fotos que se tenían como evidencia del homicidio, y tras someterlo al proceso judicial lo hallaron culpable y lo sentenciaron. Por fortuna para él la justicia llegó finalmente cinco años después, se confirmó que es inocente y lo absolvieron.
Un inocente encarcelado
Alí Bantú Ashanti, abogado del joven, dijo en entrevista con Noticias Caracol que una vez lograda la libertad ahora lo que queda es tratar de resarcir el daño que sufrió de su defendido, quien -afirma- sintió que se le acababa la vida en prisión.
“El tribunal de Cali revocó una sentencia que lo condenaba a 35 años de prisión por un homicidio que no cometió, lo que hemos llamado, denominado un ‘falso positivo’ judicial… Este caso comporta todos los elementos de lo que podemos llamar ‘racismo en el sistema de justicia penal colombiano’; es un joven negro de la ciudad de Cali estudiante, que en su haber no tenía ni un solo antecedente penal”, dijo el jurista.
Por su parte, el condenado que resultó inocente agregó: «La justicia debe replantearse porque sin pruebas no pueden meterte a una cárcel y a una condena tan alta, porque yo estaba condenado a 35 años, yo pensé que la vida se me acababa».
Asimismo manifestó que «una experiencia que le pido a Dios que jamás vuelva a repetirse, casi me cuesta la vida porque hubo momentos que la depresión, que la frustración, ver el dolor de mi familia, de mi madre, era lo que me marcaba en la cárcel sabiendo que no solo yo era inocente, sino una familia completa”, y pidió que se aborden mejor los casos judiciales, porque considera que «a una persona la matan en vida, por no investigar”.

