Habemus papam: sale humo blanco de la Capilla Sixtina
El cardenal francés Dominique Mamberti será el encargado de anunciar al mundo el nombre del nuevo Papa desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, al termino el el cónclave en el Vaticano

En horas de la mañana de este jueves (hora Colombia) salió humo blanco de la Capilla Sixtina, lo que significa que el Cónclave de cardenales ya eligió a un nuevo papa para suceder a Francisco.
El cardenal francés Dominique Mamberti será el encargado de anunciar al mundo el nombre del nuevo Papa desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, al termino el el cónclave en el Vaticano. Como protodiácono del Colegio Cardenalicio, le corresponde pronunciar la tradicional fórmula «Habemus Papam», seguida del nombre de pila, el apellido del cardenal elegido y el nombre pontificio que este asumirá. Solo en caso de que otro cardenal haga el anuncio, se entenderá que el propio Mamberti ha sido elegido como sucesor de Francisco.
Nacido en 1952 en Marruecos y ordenado sacerdote en 1981, Mamberti tiene una sólida carrera en la diplomacia vaticana, con misiones en varios países y una destacada gestión como Secretario para las Relaciones con los Estados. Fue nombrado cardenal por el Papa Francisco en 2015 y actualmente es prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica. Su papel en esta transición papal lo convierte en una de las figuras centrales del proceso que definirá el futuro inmediato de la Iglesia católica.
El nuevo papa conservara la sotana blanca
«Esta elección de color responde a normas establecidas por el Misal romano desde el siglo XVI. El blanco, símbolo de pureza, luz y gloria divina, así como de sencillez y humildad, está estrechamente ligado al papado. Aunque los dominicos tampoco han abandonado su hábito blanco, en presencia del Papa conservan su gran capa negra. Tras su elección, el Papa argentino mandó a añadir un pequeño bolsillo en su sotana blanca para llevar siempre consigo un crucifijo cerca del corazón. “Y cuando me viene un mal pensamiento contra alguien, mi mano siempre se posa aquí. ¡Y siento la gracia!”, confesó en su momento. El Papa Benedicto XVI, por su parte, conservó su sotana y solideo blancos incluso después de su renuncia en 2013», informó el Vaticano.