Guanipa, preso político venezolano, pasó menos de 12 horas en libertad antes de ser recapturado
Su nueva detención vuelve a tensar el ambiente político en Venezuela, en momentos en que el país observa con expectativa los alcances reales de la anunciada amnistía.
La breve libertad del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa llegó a su fin en menos de un día. Este lunes, la Fiscalía de Venezuela confirmó que solicitó formalmente la revocatoria de su excarcelación y pidió que se le imponga una medida de arresto domiciliario, al argumentar que el opositor no habría cumplido con las condiciones fijadas por la justicia.
La decisión se conoció después de que familiares de Guanipa denunciaran públicamente que el dirigente había sido nuevamente privado de la libertad pocas horas después de abandonar el centro de reclusión. Desde el Ministerio Público rechazaron esa versión y sostuvieron que la actuación se enmarca dentro de sus competencias legales.
En un comunicado oficial, la Fiscalía explicó que las medidas cautelares otorgadas por los tribunales están sujetas al cumplimiento estricto de ciertas obligaciones y que su incumplimiento habilita a las autoridades judiciales para modificar o revocar los beneficios concedidos. “Las medidas cautelares acordadas por los tribunales están condicionadas al cumplimiento estricto de las obligaciones impuestas y que su incumplimiento faculta el órgano judicial a solicitud de parte: revocar o sustituir a medida previamente otorgada”, señaló el ente acusador.
Tendrá detención domiciliaria
Como consecuencia de esta evaluación, el Ministerio Público informó que pidió a las autoridades competentes que Guanipa sea trasladado a un régimen de detención domiciliaria. El dirigente era uno de los opositores de mayor peso que aún permanecía privado de la libertad en el país.
La excarcelación de Guanipa se había producido apenas doce horas antes, en un contexto político marcado por la inminente sanción de una ley de amnistía impulsada por el Gobierno venezolano, con la que se prevé la salida de prisión de varios dirigentes considerados presos políticos.
Juan Pablo Guanipa, exgobernador del estado Zulia, es dirigente del partido Primero Justicia y uno de los aliados más cercanos de la líder opositora María Corina Machado. Fue detenido el 23 de mayo de 2025, a pocos días de las elecciones regionales y parlamentarias, y desde entonces enfrentaba procesos por cargos como terrorismo, traición a la patria y asociación para delinquir.
Tras las elecciones presidenciales de julio de 2024, el opositor permaneció cerca de diez meses en la clandestinidad. También fue precandidato en las primarias de la oposición en 2023, aunque su aspiración no logró consolidarse. Su nueva detención vuelve a tensar el ambiente político en Venezuela, en momentos en que el país observa con expectativa los alcances reales de la anunciada amnistía.

