Facatativá revive el drama de las inundaciones: lluvias extremas dejan barrios bajo el agua y familias en angustia
El alcalde Luis Carlos Casas advirtió que en apenas medio día se registraron precipitaciones equivalentes a varios meses. “Desde el 2006, si no estoy mal, no se producían estas inundaciones aquí en el barrio Sur”, afirmó, al dimensionar la gravedad de lo ocurrido.

Las imágenes que llegan desde Facatativá recuerdan escenas recientes vividas en Córdoba: calles convertidas en ríos, viviendas anegadas y familias tratando de salvar lo poco que tienen con baldes y escobas. Esta vez, el epicentro de la emergencia se traslada a Cundinamarca, donde las lluvias han golpeado con una intensidad inusual.
En cuestión de horas, el municipio pasó de la normalidad a una situación crítica. El desbordamiento del río Botello terminó por inundar varios sectores, especialmente en el sur, dejando a decenas de familias atrapadas en medio del agua y sin posibilidad de proteger sus pertenencias. La magnitud del fenómeno ha sorprendido incluso a las autoridades locales.
El alcalde Luis Carlos Casas advirtió que en apenas medio día se registraron precipitaciones equivalentes a varios meses. “Desde el 2006, si no estoy mal, no se producían estas inundaciones aquí en el barrio Sur”, afirmó, al dimensionar la gravedad de lo ocurrido.
La situación es crítica en barrios puntuales
Mientras tanto, en barrios como Monarcas y Villa Miriam, la situación es desesperante. Los relatos de los habitantes reflejan una emergencia que no da tregua. “La situación está muy crítica”, dijo uno de los afectados tras ver su vivienda inundada. Otro residente, en medio de la angustia por las pérdidas, reconoció: “Yo creo que hoy vamos a pasar una noche muy triste, porque se nos perdieron muchas cositas”.
El miedo también se instaló entre los adultos mayores. Concepción Torres, quien vivió el momento en que el agua comenzó a subir de forma acelerada, describió lo ocurrido como “un susto terrible”, mientras esperaba que las lluvias cesaran para evitar que el nivel continuara aumentando. “Estamos aterrados”, expresó.
Las dificultades no solo se limitan a las pérdidas materiales. Hay sectores donde el agua impide incluso ingresar a las viviendas. “No hemos podido ingresar a las casas. El alcantarillado también está tapado”, relató un joven habitante, quien además alertó sobre evacuaciones y daños estructurales en algunas construcciones. A esto se suma la incertidumbre de quienes no tienen a dónde ir.
La emergencia no es aislada. Otros municipios como Pacho y San Francisco también reportan afectaciones, en medio de un panorama que, según el Ideam, podría prolongarse durante las próximas semanas debido a la continuidad de las lluvias.
Ante este escenario, las autoridades han comenzado a implementar acciones urgentes para mitigar la emergencia. Entre ellas, la intervención en puntos críticos del río para facilitar el flujo del agua y reducir el nivel de inundación. Sin embargo, la magnitud del evento deja en evidencia la vulnerabilidad de varios territorios frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos.
Lo que ocurre hoy en Facatativá evoca inevitablemente lo vivido semanas atrás en Córdoba, donde lluvias fuera de temporada dejaron a gran parte del departamento bajo el agua. Aunque los contextos geográficos son distintos, el impacto social tiene puntos en común: familias afectadas, pérdidas económicas y comunidades enteras enfrentando la incertidumbre.
Por ahora, la esperanza de los habitantes está puesta en que las lluvias den una tregua. Pero el temor persiste, porque en cuestión de horas, el agua les recordó lo frágil que puede ser la cotidianidad frente a la fuerza de la naturaleza.