El arriendo vuelve a subir en Colombia: el IPC de 2025 marcará el nuevo golpe al bolsillo de millones de hogares
La ubicación sigue siendo un factor decisivo para los arrendatarios. Aspectos como la cercanía a zonas verdes, la conectividad vial y la seguridad pesan tanto como el precio al momento de elegir vivienda.
El inicio de 2026 llega con un ajuste inevitable para quienes viven en arriendo en Colombia. El dato más reciente del Índice de Precios al Consumidor, certificado por el Dane en 5,1% al cierre de 2025, se convierte en la base legal para actualizar los cánones de arrendamiento en todo el país, un movimiento que impactará directamente a millones de familias.
Aunque la inflación mostró una leve desaceleración frente al año anterior, el porcentaje sigue siendo suficiente para encarecer el costo mensual de la vivienda. En la práctica, este indicador define cuánto puede incrementarse el valor del arriendo en los contratos vigentes, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la ley.
Desde el sector inmobiliario explican que el ajuste no es simbólico. “El canon de arrendamiento en Colombia tendrá un ajuste directamente vinculado con la variación proyectada del IPC; esto quiere decir que los contratos vigentes se actualizarán de acuerdo con el indicador. Ejemplo, una persona que actualmente paga un valor de $1.800.000 verá ajustado su monto mensual con un precio de $91.800, es decir, que el nuevo canon de arrendamiento sería $1.891.800”, señaló Lesly Posada, directora comercial de Fincaraiz.
Con tendencias claras
Más allá del incremento, el panorama del mercado de vivienda en arriendo muestra tendencias claras. Un informe de Fincaraiz revela que más del 70% de la demanda habitacional en el país se concentra en inmuebles usados y en alquiler, con una marcada preferencia por apartamentos de una o dos habitaciones, ubicados principalmente en estratos 3 y 4.
La ubicación sigue siendo un factor decisivo para los arrendatarios. Aspectos como la cercanía a zonas verdes, la conectividad vial y la seguridad pesan tanto como el precio al momento de elegir vivienda. En ese contexto, las grandes capitales continúan liderando la demanda. “Bogotá sigue liderando la demanda nacional de vivienda, seguida por Medellín, Cali y Barranquilla. No obstante, ciudades intermedias como Pereira, Manizales y Villavicencio comienzan a registrar un incremento significativo en las búsquedas, reflejando una descentralización del interés habitacional hacia zonas con menor congestión, costos más bajos y mejores condiciones de calidad de vida”, puntualizó Posada.
