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EE.UU. tendría la última palabra para acabar guerra con Irán

Aunque Israel ha golpeado más de mil objetivos, incluidas bases militares, centros de inteligencia, fábricas de drones y plantas de enriquecimiento de uranio, analistas advierten que las instalaciones más críticas, como Fordo, siguen intactas.

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Siete días después del inicio de una intensa ofensiva militar de Israel contra objetivos estratégicos en Irán, el escenario internacional se encuentra en una encrucijada crítica. La presión de Tel Aviv para neutralizar el programa nuclear iraní, que considera una amenaza existencial, ha abierto la posibilidad de una intervención directa de Estados Unidos, única potencia con capacidad militar para impactar las fortificaciones subterráneas donde Teherán resguarda su infraestructura atómica.

Aunque Israel ha golpeado más de mil objetivos, incluidas bases militares, centros de inteligencia, fábricas de drones y plantas de enriquecimiento de uranio, analistas advierten que las instalaciones más críticas, como Fordo, siguen intactas. Se trata de complejos subterráneos protegidos por gruesas capas de concreto y situados a decenas de metros de profundidad, lo que deja en evidencia los límites del poderío militar israelí.

El único armamento capaz de perforar ese tipo de estructuras es la bomba antibúnker GBU-57 ‘Massive Ordnance Penetrator’, desarrollada por Estados Unidos y reservada para escenarios excepcionales. Con un peso de más de 13 toneladas, esta arma solo puede ser transportada por los bombarderos B-2, estacionados actualmente en territorio estadounidense. Su uso, sin embargo, implicaría una escalada sin precedentes.

Según Trump, no quiere una «guerra a largo plazo»

A pesar de que Donald Trump ha insistido en que no desea una “guerra a largo plazo”, ha mantenido abierta la posibilidad de una acción militar, al tiempo que recalca que su objetivo es impedir que Irán obtenga una bomba nuclear. “Buscamos una victoria total y completa”, dijo el mandatario desde el Despacho Oval, en una declaración que endurece su posición frente al régimen del ayatolá Jamenei.

El gobierno iraní, por su parte, ha negado que haya solicitado una reunión en la Casa Blanca para abordar el conflicto, contradiciendo afirmaciones previas del presidente estadounidense. A través de su misión ante la ONU, Teherán aseguró que “ningún funcionario iraní ha pedido jamás arrastrarse ante las puertas de la Casa Blanca” y advirtió que cualquier amenaza será respondida de manera “recíproca”.

Mientras tanto, la comunidad internacional observa con creciente preocupación una posible expansión del conflicto. La ofensiva israelí ha debilitado significativamente las capacidades militares de Irán y afectado a las milicias aliadas como Hezbolá y Hamás. Sin embargo, la amenaza del programa nuclear persiste, y su desmantelamiento completo aún depende de una decisión que solo Washington puede tomar.

Expertos como Behnam Ben Taleblu y el general retirado Mark Schwartz coinciden en que si se busca eliminar por completo las instalaciones nucleares iraníes más protegidas, la intervención militar directa de Estados Unidos es inevitable. Pero eso traería consecuencias impredecibles en una región históricamente inestable.

Por ahora, el dilema de Trump está sobre la mesa: retomar una vía diplomática para frenar el enriquecimiento de uranio o recurrir a una acción armada que podría redefinir su presidencia y marcar un punto de inflexión en la política exterior estadounidense.

Víctor Castro Gutierrez

Con su título en mano, Víctor comenzó su carrera periodística como reportero en un periódico local de Medellín. Hoy en día, continúa desempeñando un papel crucial en el periodismo colombiano, siendo un referente en la investigación y denuncia de los problemas más apremiantes de la sociedad, y un defensor incansable de la libertad de prensa y la ética periodística en Colombia.

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