Estilo de vida

Lo graves peligros de consumir carne de res sin que esté completamente cocida

Entre otras cosas, los parásitos podría hacer de las suyas

La carne de res es un alimento que se consume en todo el mundo y es una gran fuente de proteínas y nutrientes. Sin embargo, el consumo de este tipo de carne cuando no está completamente cocida puede representar un peligro para la salud.

Infecciones bacterianas

Una de las principales amenazas de consumir carne de res mal cocida es el riesgo de contraer infecciones bacterianas. Algunas bacterias como E. coli y Salmonella pueden sobrevivir en la carne que no ha sido cocida a la temperatura adecuada. Estas bacterias pueden causar enfermedades graves y potencialmente mortales, como intoxicación alimentaria y síndrome urémico hemolítico.

varios cortes de carnes rojas sobre tabla de madera
Imagen: freepik

Parásitos

Otro peligro de consumir carne de res mal cocida es la posible presencia de parásitos. Los quistes de Taenia saginata, un tipo de tenia, pueden estar presentes en la carne de res y pueden causar una infección si se consumen. Los síntomas de la infección por Taenia saginata pueden incluir dolor abdominal, pérdida de peso, debilidad y anemia.

carne roja / huevo
Foto: Freepik

Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob

Aunque es raro, el consumo de carne de res contaminada con la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), una enfermedad neurodegenerativa mortal, es un riesgo. Esta enfermedad está relacionada con la «enfermedad de las vacas locas». La ECJ puede causar síntomas como demencia rápida, debilidad muscular y problemas de movimiento y, finalmente, la muerte.

Las consecuencias de dejar de comer carne

Cada vez son más los estudios que apuntan a que comer carne no es precisamente sano. De hecho, los veganos, los que no comen alimentos de origen animal, y los vegetarianos, quienes no comen carne pero sí productos derivados de los animales, como la leche, suelen tener menor riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2, presión arterial alta, ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de mama y de próstata, y de obesidad, explica la doctora Nishant Kalra en Health.

Dejar de comer carne no solo implica que nos abstenemos de comer un tipo de alimento, sino que además, tenemos que llenar ese hueco que hemos dejado. Para ello, se debe aumentar la cantidad de verduras y legumbres que ingerimos para que nuestra dieta siga siendo balanceada.

Mujer preparando alimentos altos en sal
Imagen: freepik

Seguramente, una de las primeras consecuencias que notamos cuando dejamos de comer carne -y empezamos a comer más verduras- es la acción que provoca la gran cantidad de fibra presente en estas últimas.

En nuestro sistema digestivo, la fibra nos ayuda a regular el tránsito intestinal, además de mejorar nuestras digestiones, que suelen ser pesadas cuando se come carne. Finalmente, lo que vamos a notar es que iremos al baño con mucha más frecuencia, acabaremos con el estreñimiento y tendremos unas digestiones mucho más plácidas.

La Organización Mundial de la Salud alerta que el consumo de carnes procesadas aumentaba el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer. Pero los agravios de esta comida hacia nuestro organismo, cuando se come con demasiada asiduidad, se notan en muchas otras afecciones, algo que podemos evitar dejando de ingerirlo.

Cuando dejamos de comer carne se reduce nuestra presión arterial. Si tenemos en cuenta que la presión arterial alta es uno de las principales causas de accidentes cardiovasculares, llegaremos a la conclusión de que dejar de comer carne reduce el riesgo de sufrir problemas cardíacos.

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Víctor Castro Gutierrez