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Camila Segli, una víctima de la violencia digital con sus fotos íntimas

“Sentía que me iba a matar, me tenía esclavizada”, cuenta

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En la actualidad son muchas las parejas que manejan la cultural del ‘Send nudes’, que consiste en compartirse el uno al otro fotografías íntimas. Aunque muchos lo definen como algo «normal», existen muchos riesgos de que ese contenido se filtre, y una muestra de ello es la historia de la joven Camila Segli.

En ocasiones no tiene que ver directamente con el quiebre de la confianza entre la pareja, sino por temas accidentales, como por ejemplo, el robo del equipo en el que se almacenan las imágenes. Sin embargo, en el caso de Camila, ocurrió la primera opción.

Al parecer un amigo de un hombre con el que ella tuvo una relación cuando tenía 16 años, filtró el contenido multimedia que en algún momento le compartió. Eso ocurrió cuando ella estaba en la secundaria y significó una calvario en su vida, pero ahora ha tomado fuerza para que haya una ley en su país, Argentina, que castigue a la violencia digital.

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En diálogo exclusivo para Infobae, Camila Segli contó que un día llegó a la escuela (hace cuatro años) y vio que todos miraban sus celulares, la juzgaban y hablaban de ella a la vez. Al preguntar qué ocurría cayó en cuenta de lo que pasaba: no solo se habían filtrado fotos que ella en su momento consintió, sino que también había otras que ni siquiera sabía que existía; estas últimas eran las más explícitas.

“Fui hablando con cada persona para que me guiara a la anterior. Una que me decía ‘yo lo escuché de tal’, esa otra persona que me decía ‘a mí me lo dijo tal’. Así hasta que encontré al último eslabón, el culpable”, recordó.

Camila Segli «sentía vergüenza»

“Las fotos habían llegado a mucha gente, también de mi entorno personal, por lo que sentía una vergüenza enorme. También sentía una gran decepción por esos amigos que me habían traicionado, que habían pasado mucho tiempo sin decirme lo que estaba pasando o habían compartido las fotos. No era sólo la vergüenza, era la confianza destruida”, dijo.

Segli asegura que lo más duro fue que nadie la tomó como víctima, sino que la sociedad la juzgó como culpable por haber compartido su intimidad. Luego de eso vino lo peor, pues comenzaron las extorsiones tres años después, cuando ella ya tenía otra pareja.

La contactaron y le dijeron que difundirían las fotos y en efecto se las enviaron a su familia y a su nueva pareja. Eso la sumió en una crisis de ansiedad y en un aislamiento social. Pero hoy, tras superar el trago amargo y comenzar a estudiar Derecho, trabaja para cambiar la ley argentina.

Actualmente no es delito difundir imágenes íntimas sin consentimiento, y Camilo Segli trata de cambiarlo a través de “Ley Olimpia Argentina”, en pro de la cual se unieron otras víctimas de esta situación para presentarla en el Congreso.

Su nombre obedece a una joven mexicana llama Olimpia Coral, quien ejerció esta misma lucha en México y logró su cometido; esto luego de que filtraran un video íntimo cuando ella tenía 19 años.

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Víctor Castro Gutierrez

Con su título en mano, Víctor comenzó su carrera periodística como reportero en un periódico local de Medellín. Hoy en día, continúa desempeñando un papel crucial en el periodismo colombiano, siendo un referente en la investigación y denuncia de los problemas más apremiantes de la sociedad, y un defensor incansable de la libertad de prensa y la ética periodística en Colombia.

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