¿Puede un cabecilla criminal contribuir a la paz urbana? Carta de líder de Los Pepes abre debate nacional
El cabecilla envió una carta al presidente Petro y a una de sus senadoras de confianza

Una misiva firmada por Digno José Palomino Rodríguez, señalado cabecilla de la organización criminal Los Pepes, encendió las alarmas este 21 de junio tras ser dirigida al presidente Gustavo Petro y a la senadora Isabel Zuleta. Desde prisión, Palomino ofreció respaldo a la solicitud de mesa de diálogo urbano hecha por alias ‘Pipe Tuluá’, jefe de la estructura La Inmaculada en el Valle del Cauca, y pidió formalmente ser incluido en los acercamientos que el Gobierno nacional ha entablado con organizaciones armadas en centros urbanos.
“En mi calidad de facilitador y vocero de la organización Los Pepes […] solicito al Gobierno Nacional tener en cuenta nuestra disposición y voluntad de participar activamente en las mesas urbanas de paz”, escribió Palomino, resaltando la intención de aportar a la construcción de una “sociedad más justa, equitativa y reconciliada”.
En su carta, el líder criminal sostuvo que su organización tiene conocimiento directo de las problemáticas sociales en regiones donde ha ejercido control territorial, y que esa experiencia puede ser útil para encontrar salidas negociadas. Reivindicó además su papel como gestor en un eventual proceso y solicitó trato igualitario frente a otros departamentos que ya participan en las mesas de paz urbanas promovidas por el Gobierno.
“Reitero mi compromiso absoluto con la búsqueda de la paz total en el territorio nacional”, afirmó Palomino, alineándose con la postura de alias ‘Pipe Tuluá’, a quien describió como alguien con “genuina disposición por encontrar caminos de reconciliación”.
La carta llegó tras el polémico acto de Petro
La misiva, que se conoce días después del acto en Medellín en el que el presidente Petro subió a la tarima a jefes de bandas presos en Itagüí, plantea nuevos interrogantes sobre el rumbo de la Paz Total, especialmente en lo relacionado con estructuras criminales con amplio historial violento. La propuesta ha generado posiciones encontradas dentro del ámbito político, mientras el Ejecutivo mantiene su apuesta por el diálogo como vía para reducir la violencia urbana.

