Alerta por situación de internos en cárceles de Colombia
“Las entidades competentes están obligadas, así lo establece la normativa colombiana”
El Defensor del Pueblo, Carlos Camargo Assis, estuvo en una de las cárceles más grandes del país, junto a un equipo de la entidad y ahí encontraron que a los privados de la libertad no se les está garantizando plenamente el derecho a la salud; además de dificultades con el servicio de alimentación.
“Evidenciamos dificultades con la entrega de medicamentos, situación crítica que se presenta por la falta de dispensación de la empresa prestadora del servicio”, aseguró Camargo Assis luego de su visita a la Cárcel y Penitenciaría con Alta y Mediana Seguridad El Barne, en Combita (Boyacá).
También se evidenció que se necesitan con urgencia brigadas en optometría, oftalmología, medicina interna, ortopedia, dermatología, cirugía general, radiografías, ecografías y electrocardiogramas. Las que se han autorizado solo alcanzan a atender el 50% de la población que requiere sus servicios.
“Es prioritario que se garantice el derecho a la salud de las personas privadas de la libertad. Las entidades competentes están obligadas, así lo establece la normativa colombiana, a garantizar la vida e integridad de quienes cumplen condenas”, agregó el Defensor.
Hacinamientos en las cárceles
Las condiciones mínimas de calidad, nutrición, cantidad y oportunidad que permitan una subsistencia digna para los privados de la libertad no están siendo garantizadas.
Otra de las dificultades está relacionada con el hacinamiento, ya que es del 28% por ciento en promedio. El pabellón de alta seguridad tiene una capacidad para 1500 privados de la libertad y en la actualidad hay 1925, mientras que en el de mediana seguridad el hacinamiento es del 31%, pues hay 1888 privados de la libertad, cuando la capacidad es para 1439 cupos.

