Este 4 de abril se conoció que el INPEC recibió una comunicación por parte de la Justicia Especial para la Paz (JEP), en la que se pide que se le brinde atención médica al exjefe paramilitar, Salvatore Mancuso.
El cordobés al parecer está presentando delicados problemas de salud que están afectando su día a día y que serían secuelas de las varias veces que padeció COVID-19 cuando estaba en los Estados Unidos.
“Padezco alta presión sanguínea, una arritmia irregular y taquicardia, además de un ritmo cardiaco acelerado que excede las 120 pulsaciones por minuto, junto con una hernia inguinal. Este cuadro clínico, especialmente preocupante a mis 59 años, es el resultado directo de haber sobrevivido a cuatro contagios de Covid-19, los cuales estuvieron cerca de resultar fatales. Por lo tanto, solicito se tomen en cuenta estos factores en el análisis de mi situación”, escribió Mancuso para dejar por sentado las complicaciones por las cuales está atravesando.
Así las cosas, la JEP solicitó «de manera urgente al Director del Centro Penitenciario La Picota, en la ciudad de Bogotá y el Director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario -INPEC- se sirvan tomar las medidas correspondientes con el fin de que se le brinde la asistencia médica especializada con carácter inmediato».
La reveladora entrevista de Mancuso
En una entrevista exclusiva para el canal RTVC y conducida por Holman Morris, el exlíder paramilitar Salvatore Mancuso entregó reveladores detalles de su haber delincuencial cuando estaba al frente de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), y manifestó que está interesado única y exclusivamente en aportar para que se logre la Paz Total que propone el Gobierno.
Mancuso fue enfático en decir que todo lo que quiere lograr en los próximos meses es dar aportes positivos para que haya una justicia restaurativa para las víctimas y se pueda consolidar la verdad que el país lleva años esperando. De hecho, admitió que tuvo la posibilidad de irse a Italia (de donde también es nacional) pero optó por cumplir su palabra de reparación y retornar a Colombia.

El exlíder paramilitar sostuvo que él tiene toda la experiencia que el país necesita para establecer diálogos de paz y lograr que estos sean verdaderamente exitosos. Mencionó -por ejemplo- lo positivo que considera sería cerrar el denominado ‘Pacto de Ralito’, con todo lo que eso implica.
Él explica que el hecho de cerrarlo «envía un mensaje de verdad que recogemos de todos los acuerdos que hicimos con el gobierno que hoy en país no conocen porque en aquel momento del Gobierno, por razones que desconocemos, no quiso que saliera a luz pública», precisó.

