Colombia aún lamenta la pérdida de Wilson, el perro del Ejército Nacional que jugó un papel fundamental en la operación especial que tuvo como propósito encontrar a cuatro niños indígenas que se perdieron durante 40 días en la selva del Guaviare, tras sufrir un accidente aéreo.
Cuando la denominada ‘Operación Esperanza’ iba bastante avanzada, el canino se desprendió de la tropa siguiendo su olfato detrás de los menores, y así se perdió en el hostil terrero sin poder volver de nuevo al punto de partida.
Después de que los niños aparecieron, la operación siguió por un par se manas con el objetivo de encontrar al animal que nació en las filas del Ejército, pero los esfuerzos resultaron en vano porque no se halló rastro alguno y se suspendió la búsqueda.
Un homenaje a Wilson
Desde entonces se le han estado haciendo homenajes y de hecho, en el desfile del Día de la Independencia hubo varias caravanas en su honor en las actividades de distintas ciudades.
Ahora la importante y buena noticia es que en la ciudad de Cali abrieron una clínica veterinaria que lleva su nombre para rendir tributo a la gran labor que desempeñó en vida como un perro militar. Esta iniciativa la tuvo la Universidad de Santiago de Cali y está plasmada en un edificio de cuatro pisos que abarca 1.200 metros cuadrados.
«Es una obra que busca que el nombre de ‘Wilson’ jamás quede olvidado, que las personas que vean esta placa sepan que existió un héroe al que querremos por siempre», dijo Carlos Andrés Pérez Galindo, rector de la USC, en entrevista con EFE.

