Educación en crisis tras el terremoto: miles de estudiantes quedaron sin colegios y crece el choque político por las aulas
De acuerdo con las cifras divulgadas por el senador del Pacto Histórico Iván Cepeda, 3.470 centros educativos presentan afectaciones en 471 municipios de 15 departamentos. El panorama compromete la continuidad de las actividades académicas y golpea especialmente a comunidades ubicadas en zonas rurales y territorios con mayores condiciones de vulnerabilidad.
La situación del sistema educativo colombiano se convirtió en un nuevo frente de controversia política luego de que el terremoto del 10 de agosto dejara miles de instituciones con daños y, al mismo tiempo, aumentara la tensión entre el Gobierno, sectores de oposición y organizaciones sindicales por las políticas que se pretenden aplicar en los colegios públicos.
De acuerdo con las cifras divulgadas por el senador del Pacto Histórico Iván Cepeda, 3.470 centros educativos presentan afectaciones en 471 municipios de 15 departamentos. El panorama compromete la continuidad de las actividades académicas y golpea especialmente a comunidades ubicadas en zonas rurales y territorios con mayores condiciones de vulnerabilidad.
El congresista llamó la atención sobre las consecuencias que esta situación representa para los estudiantes y docentes. “Miles de niños y niñas (sí, niñas también) han quedado sin planteles educativos”, manifestó a través de X.
Cepeda aprovechó su pronunciamiento para cuestionar la posición asumida por la ministra de Educación, Viviane Morales, en medio del debate que se abrió alrededor de los contenidos utilizados en las instituciones oficiales.
La ministra anunció una revisión de textos, guías y planes de enseñanza de los colegios públicos, luego de advertir sobre la posible incorporación de contenidos relacionados con la denominada “ideología de género”. El proceso contempla revisar los materiales pedagógicos antes de autorizar nuevas guías para el próximo ciclo escolar.
Un propósito en revisión
Morales explicó que el propósito de esta revisión es “verificar qué se enseña en las aulas y si esos contenidos fueron incorporados sin conocimiento de los acudientes”. También sostuvo que “no se busque adoctrinar a los niños ni meterles en su formación cosas que no estén acorde con su desarrollo de acuerdo con la edad y su desarrollo emocional”.
Las declaraciones de la ministra provocaron una reacción de Fecode. El sindicato docente rechazó las afirmaciones sobre los contenidos educativos y respondió públicamente: “Esto es una absoluta y total mentira. La educación necesita apoyo, inversión, dotaciones, no más estigmatización”.
El senador Iván Cepeda también cuestionó la actuación del Ministerio y calificó como “una cruzada fundamentalista contra el magisterio” las acciones emprendidas alrededor de los contenidos escolares. “Se trata de una persecución que no solo es autoritaria, sino además oscurantista”, afirmó.
En su mensaje, el congresista manifestó además su respaldo a los docentes frente a la situación que atraviesan las instituciones educativas afectadas por el terremoto. “Mi total respaldo a las y los docentes en este momento crítico”, expresó.
Cepeda agregó: “Invito a respaldarlos con solidaridad y reconocimiento por su labor que ha sido indispensable para la construcción de la democracia en la sociedad colombiana”.
Al debate se sumó el presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, quien respaldó la preocupación expresada por la ministra y relató casos que, según afirmó, evidenciarían preguntas relacionadas con la identidad de género dentro de las aulas. “Se denunció que maestros y maestras le preguntan, por ejemplo, a un niño que si de verdad tiene definido el género como hombre, que por qué no lo piensa mejor”, declaró.
La discusión también llegó al Congreso por cuenta del Proyecto de Ley 074 de 2026. La senadora del Pacto Histórico María Eugenia Londoño cuestionó la iniciativa promovida desde el Ministerio de Educación y rechazó que la responsabilidad por los resultados del sistema recaiga principalmente sobre los docentes.
“La calidad de la educación pública no puede reducirse al comportamiento individual del maestro ni a los resultados de una prueba estandarizada”, afirmó Londoño.
La congresista sostuvo además que el proyecto “coloca el foco sobre los trabajadores y trabajadoras de la educación, se individualizan las responsabilidades del sistema y se socializan las culpas sobre los maestros y maestras”.
Mientras continúa la recuperación de los establecimientos afectados por el terremoto, el Gobierno mantiene abierta la revisión de los contenidos educativos. Morales ha planteado que su gestión busca “restaurar principios y valores, sacar la ideologización del país y respetar el derecho de los padres en la educación”.
El panorama deja dos discusiones simultáneas para el sector educativo: la recuperación de miles de establecimientos afectados por el desastre natural y una creciente disputa política sobre los contenidos, el papel de los docentes y la orientación que debe tener la educación pública en Colombia.

