Chats revelarían cómo habrían planeado el crimen de María Camila Potosí y su bebé en Cali
La Fiscalía expuso durante las audiencias mensajes que, según la investigación, mostrarían la organización del feminicidio de la joven de 21 años, quien tenía ocho meses de embarazo. Los cinco procesados continúan privados de la libertad
Las audiencias contra los cinco capturados por el feminicidio de María Camila Potosí dejaron al descubierto una serie de conversaciones que, de acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, evidenciarían la preparación del crimen ocurrido en Cali el pasado 16 de julio.
El ente investigador presentó ante el juez mensajes extraídos de los teléfonos celulares de los procesados, los cuales, según su hipótesis, muestran que semanas antes del asesinato ya existían conversaciones relacionadas con la búsqueda de personas para cometer el hecho, la forma de inmovilizar a la víctima, el pago por el crimen y la desaparición del cuerpo.
Entre los mensajes conocidos durante la diligencia judicial aparecen preguntas sobre el manejo de armas y solicitudes para encontrar a alguien que realizara «cositas malas». En otra conversación, una de las procesadas manifestó que necesitaba retener durante varias horas a una mujer y aseguró que quería darle un «susto» porque, según dijo, la consideraba responsable de haber perdido un embarazo.
Con el paso de los días, las conversaciones habrían escalado. Según la Fiscalía, los implicados discutieron posibles lugares para ocultar el cuerpo, preguntaron por sustancias para dormir a la víctima y coordinaron aspectos logísticos antes de ejecutar el plan.
Los investigadores también expusieron mensajes relacionados con el dinero que, presuntamente, se pagaría por cometer el crimen. En uno de los diálogos se habla de obtener una fotografía de la víctima y de conocer sus movimientos, mientras en otro se menciona el monto que se entregaría por el homicidio.
Los que revelan los chats
La Fiscalía aseguró que, tras la desaparición de María Camila, los chats continuaron con referencias a la muerte de la joven y a la manera de esconder el cadáver. Entre las conversaciones presentadas aparece una instrucción para comprar sábanas oscuras con el fin de envolver el cuerpo, elemento que, según el ente acusador, coincide con la forma en la que fue encontrado durante la inspección judicial.
Otra de las pruebas expuestas corresponde a mensajes donde se discute un aumento en el dinero pactado por el crimen, mientras los investigadores sostienen que, una vez la víctima llegó al inmueble donde ocurrieron los hechos, fue atacada con un arma cortopunzante y posteriormente le practicaron una cesárea artesanal para extraer a la bebé que esperaba.
Durante los allanamientos, el Cuerpo Técnico de Investigación encontró rastros biológicos en la vivienda y en el vehículo que habría sido utilizado para transportar el cuerpo. De acuerdo con la Fiscalía, los análisis genéticos permitieron establecer coincidencias con una de las procesadas.
Las autoridades también informaron que, gracias a la colaboración de uno de los capturados, fueron ubicados en una zona boscosa restos humanos que podrían pertenecer a la bebé Alahia. Ese material continúa siendo analizado por el Instituto Nacional de Medicina Legal, que será el encargado de confirmar su identidad.
Mientras avanzan las investigaciones, los cinco procesados permanecen con medida de aseguramiento privativa de la libertad por su presunta participación en uno de los casos de feminicidio que más conmoción ha generado en el país durante este año.
