Fiscalía dice que empresa de preservativos hacía parte del presunto entramado de contrabando del caso Lili Pink
El escándalo judicial alrededor de Lili Pink sigue creciendo. Ahora, la Fiscalía aseguró que una compañía dedicada, en el papel, a fabricar preservativos habría sido utilizada para mover dinero, justificar operaciones ficticias y ocultar actividades ilegales dentro de la estructura investigada.
Lo que parecía una investigación centrada en empresas del sector textil dio un giro inesperado. La Fiscalía General de la Nación reveló que una compañía cuyo objeto social era la fabricación de preservativos masculinos también habría sido utilizada, presuntamente, para apoyar el esquema de contrabando y lavado de activos que investiga en el denominado caso Lili Pink.
Durante una extensa audiencia judicial, el ente acusador sostuvo que Unique International S.A.S. no solo compartía vínculos administrativos con otras empresas bajo investigación, sino que hacía parte del mismo engranaje empresarial que, según las autoridades, operó durante años bajo una apariencia de legalidad.
La fiscal Alejandra Gómez Freidel explicó que la sociedad tenía un objeto comercial diferente al resto de compañías relacionadas con prendas de vestir, pero aseguró que terminó desempeñando un papel similar dentro del presunto esquema.
«Se hará mención también a la empresa denominada Unique International S. A. S., que pese a no tener el mismo objeto social dedicado a la comercialización de prendas de vestir, juguetería, entre otros, sino a la fabricación de preservativos masculinos, sí hace parte de las empresas creadas por los mismos miembros de la organización delictiva», manifestó la funcionaria.
La investigación señala que la empresa funcionaba desde la misma dirección registrada por otras sociedades vinculadas al expediente, entre ellas Pinklife S.A.S. y FAS Moda S.A.S., un detalle que fortaleció la hipótesis de un manejo coordinado entre las diferentes compañías.
La mercancía hallada
Las alertas aumentaron cuando la DIAN encontró mercancía relacionada con empresas textiles almacenada en las instalaciones de Unique International S.A.S., pese a que la documentación no permitía demostrar una relación comercial legítima entre ellas.
Para la Fiscalía, los movimientos financieros tampoco coincidían con la capacidad económica de la empresa. Los investigadores encontraron registros contables, cuentas por cobrar y obligaciones con otras sociedades del grupo que, presuntamente, solo existían sobre el papel.
«Esto nos permite evidenciar, como se anunció al inicio, cómo esta empresa, a pesar de no tener el mismo objeto social de las otras empresas dedicadas a la comercialización de textiles, es utilizada para los mismos fines de reportarse entre las mismas sociedades, aduciendo a creencias inexistentes», afirmó Gómez Freidel.
La exposición también reveló que la empresa pasó por manos de varios de los hoy investigados, entre ellos Jonathan Villamil Soler, David Max Abadi Omsani y Max Marvin Abadi Arari, señalado como uno de los presuntos cabecillas de la organización.
Como parte de las pruebas, la Fiscalía presentó información sobre mercancía incautada, documentos de importación con inconsistencias, remisiones alteradas y registros que, según el ente acusador, evidencian maniobras para ocultar el verdadero origen de productos y recursos.
Además, la funcionaria explicó que la organización habría recurrido a «tipologías clásicas del lavado de activos como la creación y administración de empresas utilizadas para mezclar los recursos ilícitos, creación y utilización de empresas de papel para acreditar la venta de bienes y el ingreso de la mercancía sin el cumplimiento de los requisitos legales y la transformación de recursos a través de entidades financieras y fundaciones».
La Fiscalía sostiene que el entramado utilizó varias empresas fachada para simular negocios, mover dinero entre sociedades del mismo grupo y respaldar operaciones comerciales que, presuntamente, nunca existieron.
Mientras avanza el proceso judicial, el ente investigador pidió medidas restrictivas contra los procesados y dejó claro que la investigación aún no termina. Las autoridades continúan rastreando otras sociedades que podrían haber sido utilizadas dentro de la misma estructura, por lo que el escándalo del caso Lili Pink podría seguir creciendo en las próximas semanas.
