“Bienvenida sea la muerte”: la frase de Rodrigo Londoño que volvió a sacudir el debate sobre el Acuerdo de Paz
Durante su participación en el Congreso Internacional por los 10 años del Acuerdo de Paz, realizado en Bogotá, Londoño aseguró que el ambiente político exige responsabilidad y moderación, al considerar que el lenguaje de confrontación podría aumentar los riesgos para los excombatientes que continúan vinculados al proceso.
La tensión política alrededor de la implementación del Acuerdo de Paz volvió a escalar luego de las declaraciones del excomandante de las extintas Farc y firmante del acuerdo, Rodrigo Londoño, quien lanzó un mensaje en el que advirtió sobre los riesgos que, según él, enfrentan quienes dejaron las armas tras la firma del pacto con el Estado.
Durante su participación en el Congreso Internacional por los 10 años del Acuerdo de Paz, realizado en Bogotá, Londoño aseguró que el ambiente político exige responsabilidad y moderación, al considerar que el lenguaje de confrontación podría aumentar los riesgos para los excombatientes que continúan vinculados al proceso.
Fue en ese contexto cuando pronunció la frase que rápidamente se convirtió en tema de discusión nacional: “Si nos toca ser el firmante 501 asesinado, bienvenida sea la muerte, porque estamos convencidos de que más de 12 millones de colombianos recogerán esa bandera que hemos mantenido en alto”, precisó.
Antes de esa afirmación, el exjefe guerrillero expresó su preocupación por las condiciones de seguridad de los firmantes del acuerdo y sostuvo que los mensajes de odio pueden agravar la situación.
“La vida de todos los firmantes está en peligro en este momento con esos mensajes de odio. Tenemos que trabajar en función de eso”, señaló. Londoño también pidió evitar que las diferencias políticas se conviertan en una espiral de confrontación y llamó a responder con serenidad frente a los cuestionamientos que han surgido en los últimos días sobre el proceso de paz.
“No respondamos, incluso a los discursos incendiarios, con respuestas incendiarias. Eso agudiza más la polarización a la que nos quieren llevar y a la que no debemos dejarnos llevar”.
En su intervención reiteró que, pese a las dificultades que pueda enfrentar la implementación del acuerdo durante los próximos años, la apuesta de los firmantes continúa siendo la vía institucional. “Esto va a estar duro, va a estar difícil, pero la decisión que nunca podemos tomar es volver a las armas, porque sería un suicidio político y personal”, dijo.
Tras su regreso a España
Las declaraciones se conocieron poco después de su regreso de España, viaje que realizó con autorización de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para participar en encuentros internacionales relacionados con la experiencia del proceso de paz colombiano.
El pronunciamiento también coincide con los recientes anuncios del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien ha planteado cambios en la estructura institucional encargada de la implementación del acuerdo y ha cuestionado el funcionamiento de la JEP y los beneficios otorgados a los antiguos comandantes de las Farc.
En ese escenario, las palabras de Londoño reabrieron el debate sobre el futuro del Acuerdo de Paz, las garantías para sus firmantes y el clima político con el que iniciará el nuevo gobierno.


