Sindicato de la UNP pide una reestructuración de la entidad tras la elección de Abelardo de la Espriella
Entre las principales inquietudes expuestas por el representante de los trabajadores figura el modelo utilizado para realizar los estudios de riesgo.
Con el cambio de gobierno previsto para el próximo 7 de agosto, desde el interior de la Unidad Nacional de Protección (UNP) comenzaron a surgir propuestas para transformar el funcionamiento de la entidad. El presidente del sindicato Analtraseg, Giovanni Gallo, aseguró que la institución requiere una reforma integral para corregir problemas administrativos y operativos que, según dijo, se han profundizado en los últimos años.
El dirigente sindical cuestionó la gestión de la actual administración y sostuvo que varias decisiones adoptadas durante este periodo afectaron la misión principal de la entidad encargada de brindar esquemas de seguridad a personas en riesgo.
“Las entidades son entes ficticios, como dice la ley, ellas no tienen pensamiento propio. Las que la dirigen son las que la vuelven una entidad buena o mala. Esta ha sido la peor administración que hemos tenido”, declaró Gallo.
El modelo para los estudios de riesgo
Entre las principales inquietudes expuestas por el representante de los trabajadores figura el modelo utilizado para realizar los estudios de riesgo. Según explicó, gran parte de esas evaluaciones está en manos de contratistas que enfrentan altas cargas laborales y presiones relacionadas con el cumplimiento de metas, situación que, en su concepto, puede afectar la objetividad de los análisis.
El sindicalista también afirmó que las limitaciones para acceder a información reservada de otras instituciones obligan a que muchos conceptos se elaboren con base en los datos suministrados por los propios solicitantes de protección.
“Muchos esquemas son puestos sin necesidad de que la persona lo necesite, sino por la presión que ejercen sobre el evaluador para que dé resultado y pueda recibir su salario. Esto da para crear situaciones anómalas o no tan ciertas de seguridad de la persona”, manifestó.
Gallo aseguró además que algunos contratistas estarían expuestos a presiones por parte de directivos para emitir conceptos favorables en determinados casos, advirtiendo que quienes no acatan esas instrucciones podrían perder su vínculo laboral.
“Si no cumple la orden de un directivo de acreditarle o dar positivo dentro de la matriz a un personaje para que le asignen un esquema de seguridad, a esta persona simplemente la van a echar”, afirmó.
En sus declaraciones también cuestionó la conformación del personal encargado de evaluar los niveles de riesgo, al considerar que existen profesionales de áreas ajenas a esa especialidad desempeñando esas funciones. A su juicio, la entidad debería revisar la asignación de esquemas y fortalecer los criterios técnicos para su aprobación.
Otro de los puntos planteados por el presidente de Analtraseg estuvo relacionado con la estructura administrativa de la UNP. Según indicó, durante los últimos años se crearon dependencias que, en su opinión, incrementaron la burocracia dentro de la institución.
“Ahora hay direcciones y subdirecciones para todo, unas totalmente inventadas”, sostuvo.
El dirigente sindical también expresó preocupaciones sobre la contratación de escoltas a través de empresas privadas, señalando que, en algunos casos, se estaría vinculando personal sin la experiencia necesaria para cumplir esas labores.
“La unidad refiere muchos escoltas sin preparación, sin tener la experiencia”, reclamó.
Finalmente, Gallo pidió revisar los convenios que la UNP mantiene con distintas entidades públicas, al asegurar que varios de ellos no han sido actualizados ni cobrados oportunamente, lo que, según afirmó, ha afectado las finanzas de la institución.
“Esto hay que recuperarlo, hay que lograr que estos dineros entren a las arcas de la UNP y de esta forma fortalecer la parte económica de ella”, concluyó.

