Precluyen investigación contra escolta de Miguel Uribe tras atentado
La Fiscalía Penal Militar determinó que las actuaciones del oficial se ajustaron a los protocolos establecidos, y que la respuesta del esquema de seguridad fue inmediata ante un ataque que ya había sido estructurado con antelación por sus autores materiales e intelectuales.
La investigación adelantada por la Fiscalía Penal Militar y Policial contra el subcomisario Víctor Hugo Gómez Velasco, jefe del esquema de seguridad del entonces senador Miguel Uribe Turbay, fue cerrada tras concluir que el atentado del que fue víctima el dirigente político obedeció a una operación criminal meticulosamente planeada y ejecutada por una estructura organizada.
La decisión judicial señala que el ataque ocurrido el 7 de junio de 2025 en el parque El Golfito, en el barrio Modelia, no estuvo relacionado con fallas del dispositivo de seguridad, sino con la acción de una red delictiva con roles definidos, logística previa y una planificación de largo aliento.
Según el expediente, el subcomisario Gómez fue informado del evento político con muy poca anticipación, lo que activó de inmediato la coordinación con unidades policiales del sector y otros esquemas de seguridad presentes en la zona para reforzar la protección del senador.
Apegado a los protocolos establecidos
La Fiscalía Penal Militar determinó que las actuaciones del oficial se ajustaron a los protocolos establecidos, y que la respuesta del esquema de seguridad fue inmediata ante un ataque que ya había sido estructurado con antelación por sus autores materiales e intelectuales.
En la audiencia de preclusión, el juez del caso fue enfático al señalar que la magnitud del ataque superó cualquier capacidad operativa del dispositivo de protección, descartando así que pudiera atribuirse una omisión voluntaria o negligencia por parte del jefe de seguridad.
En su intervención, el togado afirmó, citado por medios nacionales, que “la fuerza criminal de quienes venían planeando este magnicidio superó el esfuerzo del hombre de protección subcomisario Gómez Velasco”, al tiempo que explicó que no es posible inferir responsabilidad penal sin pruebas directas de intención de omitir funciones.
El análisis del material probatorio permitió establecer que el atentado no fue un hecho aislado ni espontáneo, sino el resultado de una operación coordinada con meses de preparación, lo que refuerza la tesis de una estructura criminal altamente organizada detrás del ataque.
Las autoridades destacaron además que el subcomisario reaccionó de forma inmediata durante la agresión, protegiendo con su propio cuerpo al senador y facilitando su evacuación, mientras otros miembros del esquema respondían al fuego y aseguraban el traslado de la víctima a un centro médico.
En contraste con las versiones que cuestionaban la actuación del esquema de seguridad, la decisión judicial concluye que la reacción fue rápida y orientada a salvaguardar la vida del entonces precandidato presidencial en medio de una ofensiva armada de gran intensidad.
