Sobreviviente de tragedia aérea en Putumayo revela los segundos de caos antes del impacto
El hecho dejó un saldo devastador: al menos 66 uniformados fallecidos, 57 heridos, cuatro personas desaparecidas y un sobreviviente sin lesiones graves, en lo que ya es considerado uno de los accidentes aéreos más graves de los últimos años en Colombia.

El accidente del avión Hércules C-130 en zona rural de Puerto Leguízamo continúa generando impacto nacional, no solo por el alto número de víctimas, sino por los testimonios que empiezan a reconstruir lo ocurrido dentro de la aeronave en los instantes previos al siniestro.
Entre las primeras voces que han permitido conocer detalles desde el interior está la del soldado profesional Jhony Ortiz, uno de los sobrevivientes, quien logró comunicarse con su esposa tras el accidente y narró lo vivido en medio de la emergencia.
El hecho dejó un saldo devastador: al menos 66 uniformados fallecidos, 57 heridos, cuatro personas desaparecidas y un sobreviviente sin lesiones graves, en lo que ya es considerado uno de los accidentes aéreos más graves de los últimos años en Colombia.
El militar, quien fue trasladado al Hospital Militar Central, alcanzó a dar señales de vida en medio de la incertidumbre que vivía su familia. “Negra, papito Dios me quiso dar una segunda oportunidad de vida y estoy vivo de milagro”, fueron sus primeras palabras tras el siniestro.
Horas antes, la comunicación entre ambos había sido normal. Según relató su esposa, Natalia Micanquer, el uniformado le informó sobre su itinerario y el abordaje de la aeronave. “bueno, me voy a subir al avión”, fue el último mensaje antes del accidente.
Minutos después, el vuelo se convirtió en tragedia. Tras un periodo sin información, Ortiz logró volver a contactarla para confirmar lo ocurrido: “el avión en el que íbamos se estrelló. Estoy golpeado de la cabeza”.
El relato posterior permitió dimensionar el nivel de caos dentro de la aeronave. “Solo recuerdo muchos gritos”, contó el soldado, al describir los momentos de angustia tras el impacto.
Logró salir en medio del caos
En medio de la confusión, logró identificar una posible salida. “Vi un hueco por donde logré salirme, pero tenía la pierna atrapada porque llevábamos mucho equipaje. Había soldados encima mío, me pisoteaban”, relató.
A pesar de las heridas, consiguió liberarse y escapar en un momento decisivo. “con todas las fuerzas que me dio papito Dios logré salir”, explicó, destacando que su salida ocurrió instantes antes de la explosión del avión.
El testimonio coincide con los reportes sobre las detonaciones posteriores al impacto, que habrían sido provocadas por el incendio de la aeronave y la munición que transportaban los uniformados.
El avión cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís, luego de haber llegado desde Bogotá con tripulación, combustible y equipos militares. En ese punto se había realizado el abordaje de tropas del Ejército Nacional de Colombia y la Policía Nacional de Colombia.
Desde el Ministerio de Defensa se indicó que la aeronave cumplía con condiciones de operación y que la tripulación estaba certificada, mientras que de manera preliminar se descartó un ataque de grupos armados ilegales.
Las autoridades continúan investigando las causas del siniestro, mientras el país sigue atento a los testimonios que ayudan a esclarecer lo ocurrido en esta tragedia aérea.


