Venezuela comienza a retirar asesores cubanos en medio de tensiones con Estados Unidos
Fuentes vinculadas a organismos de inteligencia señalan que varios asesores de la isla que trabajaban dentro de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) fueron apartados de sus funciones.
Un movimiento silencioso pero significativo empezó a tomar forma en Caracas: parte del personal cubano que durante años participó en tareas de seguridad y cooperación en Venezuela está abandonando el país. La decisión ocurre en un momento de fuerte presión internacional y tras los recientes acontecimientos políticos que sacudieron al gobierno venezolano.
Fuentes vinculadas a organismos de inteligencia señalan que varios asesores de la isla que trabajaban dentro de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) fueron apartados de sus funciones. Otros colaboradores, entre ellos médicos y expertos en seguridad, ya habrían regresado a Cuba en vuelos realizados en las últimas semanas.
Una presencia histórica que nació con Hugo Chávez
La presencia cubana en Venezuela se remonta a más de 20 años, cuando comenzaron las misiones de cooperación impulsadas por el entonces presidente Hugo Chávez. Con el tiempo, esa relación evolucionó hacia acuerdos de inteligencia y protección que integraron a agentes cubanos en estructuras estratégicas del Estado venezolano.
Tras el operativo militar en el que fue capturado Nicolás Maduro, y en el que fallecieron 32 cubanos, el papel de esos funcionarios quedó expuesto públicamente. En ese contexto, la presidenta interina Delcy Rodríguez habría decidido reemplazar su esquema de seguridad y confiar la protección presidencial exclusivamente a escoltas venezolanos.
Desde Washington, el presidente Donald Trump había anticipado un endurecimiento frente a la alianza entre Caracas y La Habana. En su red Truth Social escribió: “Cuba vivió, durante muchos años, de grandes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó ‘Servicios de Seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡pero ya no!”.
El gobierno cubano, por su parte, reiteró su rechazo a cualquier medida de presión externa y manifestó disposición al diálogo bajo condiciones de respeto mutuo.
Aunque no existe un anuncio oficial detallando el alcance del repliegue, la reducción de la presencia cubana marca un punto de inflexión en una alianza que durante años fue considerada uno de los pilares políticos y estratégicos de la región.

