Trump responde a la Corte con arancel global del 10% amparado en ley comercial de 1974
La nueva directriz permitiría restringir importaciones hasta en un 15% durante un máximo de 150 días sin requerir aval del Congreso.
Un nuevo capítulo en la disputa entre la Casa Blanca y el poder judicial se abrió este 20 de febrero luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la firma de una orden ejecutiva para imponer un arancel general del 10% a las importaciones. La decisión se conoció horas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidara la mayoría de los gravámenes comerciales adoptados previamente por su administración.
El fallo del alto tribunal concluyó que el mandatario no contaba con facultades suficientes, bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977, para establecer aranceles de alcance amplio mediante decretos ejecutivos. La sentencia fija límites al uso de herramientas unilaterales del Ejecutivo en materia de comercio exterior.
Como alternativa jurídica, el Gobierno acudirá ahora a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, mecanismo que autoriza la adopción de restricciones temporales a las importaciones cuando se considere necesario proteger la economía nacional. Bajo esta disposición, la administración podría elevar las tarifas hasta un 15% por un periodo máximo de 150 días sin requerir aprobación legislativa.
Las implicaciones
La determinación judicial tiene implicaciones de gran escala. Durante el proceso se citaron cifras oficiales según las cuales Estados Unidos recaudó cerca de 134 mil millones de dólares en aranceles al cierre de 2025, en el marco de la política comercial impulsada por la actual administración.
El pronunciamiento también refleja tensiones recientes entre el presidente y el máximo tribunal. Aunque en 2025 la Corte emitió decisiones que favorecieron iniciativas del Ejecutivo —como avales preliminares para la reorganización del Departamento de Educación y actuaciones relacionadas con el denominado Servicio DOGE—, también se registraron reveses, entre ellos el bloqueo al despliegue de tropas de la Guardia Nacional en Chicago.
Con el nuevo arancel global, la Casa Blanca busca mantener margen de maniobra frente a sus socios comerciales mientras redefine la estrategia tras el revés judicial. El anuncio anticipa un escenario de impacto inmediato en los flujos de comercio internacional y abre un nuevo debate sobre el alcance del poder presidencial en política económica.

