Petro se quejó porque no hubo recibimiento a la Selección Colombia
Aseguró que no merecían llegar al país sin un homenaje por su destacada labor
Varios jugadores de la Selección Colombia volvieron a territorio nacional tras disputar la Copa América, y lo hicieron sin pena ni gloria. Arribaron al aeropuerto El Dorado en un vuelo chárter, con sus maletas y con los aplausos únicamente del personal del aeropuerto.
No hubo homenaje, ni caravana, ni nada de lo que muchos hinchas esperaban, teniendo en cuenta que los jugadores de la tricolor lo dieron todo a lo largo del torneo, y se quedaron con el título de subcampeones.
El presidente Gustavo Petro se pronunció al respecto a través de su cuenta en X, y manifestó que le parecía muy triste la forma en la que la selección volvió a su tierra.
“No me gusta que a muchachos tan valientes se les reciba de manera tan triste. Tenemos una de las mejores selecciones de fútbol del mundo. Los tragos amargos se pasan rápido y se abre el corazón a la alegría. Menos apariencias falsas, más realidad. Esos jóvenes desilusionados son la guía más clara para nuestra juventud y niñez. Que viva la selección Colombia y sus valientes y que viva Colombia siempre en paz, justa y bella”, expresó el mandatario.
La Selección así lo eligió
La Federación Colombiana de Fútbol (FCF) afirmó que la razón de ser de esta decisión tiene que ver con que no todos los jugadores retornaron al país desde Estados Unidos, sino que algunos emprendieron viaje hacia el territorio en donde se encuentran sus clubes.
“La Selección Colombia fue desconvocada esta mañana, después de la llegada al hotel de concentración y los jugadores ya se encuentran de regreso a sus clubes y en periodo de vacaciones, de conformidad con las normas establecidas en el Estatuto del Jugador de la FIFA”, se lee en el comunicado oficial.

Este martes, de acuerdo con información revelada por La FM, la Selección de Colombia (los jugadores) habría rechazado el homenaje y una invitación que tenían al Palacio de Nariño.
Los jugadores de la Tricolor aseguraron que preferían no tener recibimientos y, sobre todo, no querían ir al Palacio de Nariño ni ser utilizados políticamente.

