Petro anuncia salida de Colombia de la Otan y lanza críticas a gobiernos occidentales
La posición del presidente frente al conflicto en el Medio Oriente es cada vez más firme y pública, sin importar las consecuencias
Durante la cumbre internacional sobre la situación en Gaza, celebrada en Bogotá, el presidente Gustavo Petro sorprendió al anunciar que Colombia dejará de ser socio global de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), un cambio que marca una ruptura con la línea de política exterior que el país había sostenido desde 2017.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, el mandatario fue directo al relacionar la decisión con la postura de los países miembros frente al conflicto en Medio Oriente. «El carbón colombiano no se vuelve bombas en Israel para matar niños», dijo, al tiempo que condenó la participación de gobiernos europeos en acciones militares contra Gaza. Aseguró que no es posible mantener relaciones con administraciones que, a su juicio, «traicionan a su propio pueblo y están ayudando a tirar bombas».
La alianza con la Otan, en su categoría de socio global, fue adoptada inicialmente como una estrategia para modernizar las Fuerzas Armadas, fortalecer la transparencia en defensa y aprender de misiones humanitarias y de paz. El acuerdo más antiguo con la organización fue firmado en 2013, cuando Colombia suscribió un tratado de cooperación y seguridad en el manejo de información sensible.
Una alianza no compatible
Petro, sin embargo, plantea que la permanencia en esa alianza ya no es compatible con el momento político que vive el mundo y con la posición que Colombia quiere asumir frente a los conflictos internacionales. “De la Otan debemos salir, no hay otro camino”, sentenció ante los asistentes al foro.
En ese mismo escenario, también arremetió contra el expresidente estadounidense Donald Trump, a quien señaló por desestimar una invitación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) para discutir asuntos multilaterales. En palabras del mandatario colombiano: “Como presidente de la Celac he pedido reunión con Estados Unidos y no he recibido ni siquiera respuesta escrita”. Según él, Washington prefiere el diálogo bilateral, por conveniencia estratégica: “Saben que reuniéndose con cada uno por separado son más fuertes, y entonces no dialogan, sino que amenazan”.
Más adelante, Petro relacionó la guerra en Gaza con lo que describió como un experimento geopolítico de las élites mundiales: “Gaza es un experimento de los megaricos tratando de demostrarle a todos los pueblos cómo se le responde a una rebeldía”. En su visión, se está configurando un modelo represivo global que podría escalar más allá del Medio Oriente. “Piensan bombardearnos a todos. Los que estamos al menos en el sur, pero terminarán bombardeándose a sí mismos con armas extranjeras”, añadió.
El anuncio de la salida de Colombia del estatus de socio global de la Otan abre un debate sobre el rumbo diplomático del país y su relación con los principales bloques de poder internacional. En el plano interno, se esperan reacciones tanto desde el Congreso como desde los sectores militares, que durante años promovieron esta cooperación como parte de la profesionalización del sector defensa.

