Perú descarta conflicto territorial con Colombia: «Santa Rosa de Loreto no está en discusión»
Sin embargo, el Gobierno colombiano asegura que en septiembre se tomará la decisión
El Gobierno peruano fue tajante ante las recientes declaraciones del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien cuestionó la soberanía del Perú sobre el distrito fronterizo de Santa Rosa de Loreto, en la Amazonía. Desde territorio nacional, las autoridades peruanas enfatizaron que no existe conflicto limítrofe alguno con Colombia y calificaron de infundadas las insinuaciones sobre una posible disputa por esta isla en el río Amazonas.
El primer ministro peruano, Eduardo Arana, acompañado por miembros del gabinete, viajó hasta Santa Rosa de Loreto para dejar claro que ese territorio ha estado bajo jurisdicción del Perú por décadas, con presencia constante de instituciones estatales. Desde allí, leyó una declaración oficial firmada por la presidenta Dina Boluarte en la que se afirma que “no existe discusión alguna sobre la soberanía del Perú” en ese distrito ni en otras zonas fronterizas.
El discurso de Petro
La reacción se produjo luego de que Petro, durante un acto conmemorativo en la ciudad colombiana de Leticia —ubicada justo frente a Santa Rosa— afirmara que su gobierno no reconoce la autoridad peruana sobre la isla y propusiera llevar el caso a una comisión binacional o incluso a tribunales internacionales.
Para Lima, no hay cabida para ese tipo de planteamientos. Arana fue enfático al señalar que el Perú no tiene pendiente ningún tema territorial con Colombia, y que la soberanía sobre Santa Rosa está respaldada por el tratado de límites de 1922, además de medio siglo de administración sin objeción previa del Estado colombiano.
“La historia, el derecho y la realidad en el terreno respaldan nuestra posición. Este territorio es, ha sido y seguirá siendo peruano”, sostuvo Arana. Además, instó a los mandatarios de la región a priorizar las verdaderas urgencias de América Latina: la lucha contra la pobreza, la mejora en salud y educación, y la integración para el desarrollo.
Mientras Petro mencionó que está dispuesto a participar en una próxima reunión binacional en Lima, el Gobierno peruano dejó claro que dicha instancia no tiene como propósito debatir sobre territorios cuya soberanía ya está legalmente establecida.
La visita del Ejecutivo a Santa Rosa incluyó actos simbólicos de reafirmación nacional: banderas en alto, entonación del himno patrio y expresiones de orgullo local ante lo que consideran una ofensiva diplomática sin sustento.
Con esta posición, el Perú busca poner fin a una controversia que considera artificial y reafirma su compromiso con la paz en la región, pero sin ceder un solo milímetro de su territorio reconocido históricamente y en el marco del derecho internacional.

