Papá de Nancy Mestre se pronunció tras extradición de Jaime Saade
“Era mi deber como padre...”
Martín Mestre, padre de Nancy Mestre, la joven a quien Jaime Saade le quitó la vida en 1994, explicó cómo fue la búsqueda por varios países del homicida de su hija.
“Era mi deber como padre que Jaime Saade respondiera ante la justicia por la muerte de mi hija”, afirmó luego de que el hombre llegara a Colombia extraditado de Brasil, país a donde huyó luego de cometer el crimen.
En una rueda prensa que la familia de la víctima ofreció, Mestre aseguró que no querían que vieran su lucha como una venganza, sino como un deber que tenía como padre.
“Lo que he hecho no quiero que sea interpretado como una venganza, es algo mucho más profundo. Era mi deber como padre lo que me llevó a perseguir al responsable del crimen y buscar hacer justicia”, reiteró, al tiempo que agradeció las gestiones de las autoridades colombianas.
Con relación a lo difícil que fue la extradición de Jaime Saade, ya que el Tribunal Federal Superior de ese país negó su extradición a Colombia por un empate en la votación de los magistrados, afirmó que “jamás nos imaginamos que todavía faltaban varias estaciones en este viacrucis de nuestra vida”.
“Martín, hay una ventanita”, recordó que le dijo Margarita Sánchez, una abogada de Washington, que ofreció sus servicios para estudiar y revertir el fallo adverso. También tuvo el apoyo de los juristas Bruno Barreto de Brasil y Favio Humar de Colombia.
El hecho y la condena contra Jaime Saade
Sobre Jaime Saade existe una condena de 24 años de cárcel, la cual se emitió en su contra luego de que se recolectaran todas las pruebas que permitieran comprobar que fue él quien le arrebató la vida a Mestre, cuando ella apenas tenía 18 años y estaba llena de sueños.
La madrugada del 1 de enero de 1994 la víctima celebró el Fin de Año con su familia y luego pidió permiso para terminar de celebrar con su novio, quien horas después silenciaría su existencia.
La historia da cuenta de que al ver que su hija no regresó a casa, el padre de Nancy salió a buscarla a varios lugares, entre ellos la vivienda de quien era su yerno, y al llegar allí le dijeron que ella se había intentado quitar la vida y que estaba en una clínica de la ciudad.
Ella falleció ocho días después y la investigación reveló que había sido abusada sexualmente, que tenía múltiples heridas en su cuerpo y que había recibido un disparo en la cabeza. En sus uñas había restos de piel de terceros, lo que confirma que intentó defenderse.

