Colombia atestigua un nuevo caso de petición de la eutanasia
El caso ha generado debate nacional alrededor de la atención a pacientes con enfermedades huérfanas y las barreras del sistema de salud para acceder a medicamentos, terapias y cuidados paliativos. Diego sostiene que durante años tuvo que enfrentar demoras y negativas relacionadas con tratamientos fundamentales para aliviar sus síntomas.
Lo que comenzó como una entrega total a la medicina durante la pandemia terminó convirtiéndose en una dura batalla física y emocional para Diego Alejandro Parra, un médico bogotano de 31 años que hoy solicita acceder a la eutanasia tras enfrentar múltiples enfermedades crónicas y huérfanas que deterioraron por completo su calidad de vida.
El joven profesional, que durante la emergencia sanitaria atendió pacientes en plena crisis del coronavirus, asegura que después de contagiarse de COVID-19 su estado de salud cambió radicalmente. Desde entonces, comenzó a padecer un complejo cuadro médico compuesto por 14 patologías, entre ellas esclerosis múltiple, síndrome de persona rígida, fibromialgia, anemia, hipertensión y dolor crónico severo.
Según ha contado en entrevistas recientes, las afectaciones físicas avanzaron hasta limitar por completo su autonomía. Las enfermedades también comprometieron funciones básicas de su cuerpo, obligándolo a depender de cuidados permanentes y tratamientos constantes.
“Yo tenía una vida antes del COVID-19 y una después, ya no soy la misma persona… Todo el tiempo siento que me quemo, no hay descanso para el dolor”, expresó Parra al relatar la dimensión del sufrimiento que enfrenta diariamente.
El caso ha generado debate nacional alrededor de la atención a pacientes con enfermedades huérfanas y las barreras del sistema de salud para acceder a medicamentos, terapias y cuidados paliativos. Diego sostiene que durante años tuvo que enfrentar demoras y negativas relacionadas con tratamientos fundamentales para aliviar sus síntomas.
Ante ese panorama, decidió iniciar legalmente el proceso para acceder a la eutanasia, procedimiento que, según se conoció, ya fue autorizado para su caso. Su historia se convirtió en una de las más visibles sobre el derecho a una muerte digna en Colombia y sobre las dificultades que enfrentan miles de pacientes con enfermedades de alta complejidad.
Lejos de enfocarse únicamente en su situación personal, el médico aseguró que espera que su experiencia sirva para visibilizar la realidad de otras personas que atraviesan padecimientos similares y sienten abandono institucional.
“Quiero ser recordado como un peleador, que luchó por todos; si no hay justicia para mí, que sí la haya para los demás”, manifestó el joven profesional, quien hoy enfrenta uno de los momentos más difíciles de su vida rodeado del respaldo de familiares y personas cercanas.
