Atroz crimen de una mujer trans estremece a Colombia
Según denuncias difundidas en redes sociales, sus agresores le habrían roto los brazos y piernas antes de lanzarla al afluente, dejándola sin posibilidad de escapar, a pesar de sus súplicas.

La comunidad LGBTI+ en Antioquia está de luto tras el brutal asesinato de Sara, conocida entre sus amigas como “la Millerey”. Su cuerpo fue hallado el pasado 6 de abril en la quebrada Playa Rica, en el municipio de Bello, luego de haber sido sometida a una golpiza extrema. Según denuncias difundidas en redes sociales, sus agresores le habrían roto los brazos y piernas antes de lanzarla al afluente, dejándola sin posibilidad de escapar, a pesar de sus súplicas.
Autoridades investigan
Este hecho, cuyas causas aún no ha sido establecidas, es una muestra más del aumento de la violencia contra personas trans en Colombia. Un informe de la Defensoría del Pueblo reveló que, entre enero y octubre de 2024, se registraron 258 ataques motivados por prejuicios contra personas trans y no binarias, un incremento del 29,6 % frente al año anterior. Antioquia figura entre los departamentos más afectados, junto a Norte de Santander, Santander, Meta y Valle del Cauca.
La Fiscalía también reportó que 26 personas trans fueron asesinadas en 2024, lo que equivale a dos homicidios mensuales. Estas cifras evidencian las múltiples barreras que enfrenta esta población: acceso limitado a la salud, condiciones adversas en centros penitenciarios y obstáculos para acceder a la justicia.
Aunque Colombia ha avanzado en el reconocimiento de los derechos trans, la Defensoría insiste en que los marcos legales aún no se traducen en una protección real y efectiva. La entidad ha exhortado al Gobierno a fortalecer y ejecutar políticas como el CONPES-LGBTIQ+ y actualizar la Política Pública Nacional LGBTI.
Entre las medidas urgentes, se propuso implementar un “Mecanismo para la Prevención y Atención Integral de Violencias y Actos de Discriminación contra la Población LGBTIQ+”, con el fin de coordinar esfuerzos institucionales y sociales en defensa de los derechos de esta comunidad.
La falta de preparación y sensibilidad de las autoridades, que muchas veces revictimizan a quienes denuncian, alimenta un ciclo de impunidad. El caso de Sara “la Millerey” es un recordatorio doloroso de la urgente necesidad de actuar frente a la violencia sistemática contra las personas trans en Colombia.
