¿Alguna información? ¿Necesitas contactar al equipo editorial? Envía tus correos electrónicos a [email protected] o ve a nuestro formulario.
Colombia

«Le reventó su cabecita»: el dramático relato de familiares del niño que falleció en cementerio de Bogotá

Señalan a los trabajadores del campo santo de omitir la ayuda solicitada

Suscribite a nuestro canal para recibir toda la información

Ángel Santiago Maecha, de 7 años, falleció el pasado fin de semana en el cementerio Jardines del Apogeo de Bogotá, luego de que se desprendiera la rama de un árbol y le cayera en la cabeza causándole graves lesiones.

La familia inicialmente aseguró que pidió ayuda a los trabajadores del cementerio y estos no actuaron de la manera que esperaban. “Pedimos ayuda en el cementerio y nunca nos dieron la ayuda. No nos prestaron ni siquiera los primeros auxilios. Nunca llegó una ambulancia”, manifestaron los dolientes.

De acuerdo con el relato de los testigos del suceso, el niño estaba en el cementerio visitando la tumba de su abuela, a quien habían enterrado hacía varios días. La fuerza con la que la rama cayó lo empujó hacia una lápida y el golpe le produjo el fallecimiento de manera inmediata. 

El drama que vivieron en el cementerio

Una tía del menor le contó al programa ‘Cómo amaneció Bogotá’, de la emisora Tropicana, que todo pasó en cuestión de segundos justo cuando se disponían a abandonar el cementerio para ir a almorzar en familia tras limpiar la tumba de la abuela.

«El 4 de octubre enterramos las cenizas de mi abuela venimos de una tragedia a otra tragedia. Llegamos el sábado a lavar la lápida ya que quedó llena de tierra, le hicimos una oración, cuando mi papi dijo – ‘vamos a almorzar’- íbamos caminando en fila y cayó el palo. Obviamente viene con gran velocidad, a más de 20 metros de altura, le cayó en el pechito, lo empuja y él cae encima de una lápida y le atraviesa su cráneo con el filo y él mu3re instantáneamente”, contó la mujer.

Del mismo modo agregó que inmediatamente llevaron al pequeño a un centro médico con la esperanza de que sobreviviera, pero los intentos resultaron en vano. «Llegando al Perdomo vi una ambulancia, me bajé del carro con el niño, me ayudaron y empezaron con reanimación mientras la otra enfermera iba vendando para calmar la hemorragia, la cual nunca calmó, ni siquiera en el hospital, le reventó toda su cabecita», indicó.

Omisión

«Yo no demando porque se cayó la rama, porque eso es una tragedia ambiental que nadie puede evitar. Denuncio el momento en que salgo con mi niño en brazos pidiendo ayuda y nadie del cementerio se acercó, nadie nos prestó los primeros auxilios ni nada», dijo la tía con mucha impotencia.

También indicó que «ellos (los del campo santo) alteraron la escena porque en la noche llegó la Fiscalía al hospital, se fue con mi papá a la escena a mirar todo, pero qué hizo el cementerio ese mismo sábado, quitaron la rama y la administradora nunca llegó, menos mal mis familiares que se quedaron ahí grabaron todo de cómo quedó porque o si no ellos se lavan la mano porque alteraron la escena con botar la rama».

Lee también:
Víctor Castro Gutierrez