Planearon un atentado con explosivos en concierto de Lady Gaga
Uno de los detenidos es un adulto arrestado en el estado de Rio Grande do Sul por porte ilegal de armas. El segundo sospechoso es un menor de edad residente en Río, acusado de almacenar material de pornografía infantil.

Las autoridades brasileñas informaron este domingo sobre la detención de dos personas presuntamente involucradas en la planificación de un ataque contra el multitudinario concierto de Lady Gaga en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, al que asistieron más de dos millones de personas. La operación, denominada Fake Monster, se llevó a cabo en conjunto con el Ministerio de Justicia y forma parte de una investigación contra un grupo que promovía discursos de odio en redes sociales, con especial énfasis en ataques al público LGTBI, niños y adolescentes.
Uno de los detenidos es un adulto arrestado en el estado de Rio Grande do Sul por porte ilegal de armas. El segundo sospechoso es un menor de edad residente en Río, acusado de almacenar material de pornografía infantil. Según los investigadores, ambos integraban una red que pretendía reclutar adolescentes a través de internet para organizar ataques con explosivos caseros o cócteles molotov durante el espectáculo de la artista estadounidense.
Hubo nueve allanamientos
La operación incluyó nueve allanamientos en distintas ciudades de los estados de Río, São Paulo, Rio Grande do Sul y Mato Grosso, donde se incautaron dispositivos electrónicos, computadoras y documentos. El nombre Fake Monster hace referencia al apodo “monstruos”, con el que se identifican los fanáticos de Lady Gaga.
El concierto, gratuito y al aire libre, batió récords al reunir a 2,1 millones de personas, superando la cifra registrada un año antes por Madonna en el mismo lugar. La presentación marcó el regreso de Lady Gaga a Brasil, donde no se presentaba desde que canceló su participación en Rock in Rio en 2012 por motivos de salud. Durante el show, la cantante lanzó su nuevo álbum Mayhem.
El caso ha generado inquietud en el país, especialmente tras la reciente muerte de una niña de ocho años que participó en un reto viral que consistía en inhalar desodorante en aerosol. Según el Instituto DimiCuida, desde 2014 al menos 56 menores han fallecido en Brasil tras ser expuestos a este tipo de desafíos en internet.

