Cuatro fallecidos tras enfrentamiento en aguas cubanas agrava la tensión entre La Habana y Washington
El incidente ocurre en un momento de alta fricción política, en medio de nuevas medidas de presión económica impulsadas desde Estados Unidos contra la isla.
Un operativo de guardacostas cubanos contra una lancha con matrícula de Florida terminó en un violento intercambio de disparos en el noreste de Cuba, dejando cuatro ocupantes fallecidos y seis detenidos. El hecho, ocurrido en el sector de El Pino, Cayo Falcones, municipio de Corralillo, en la provincia de Villa Clara, provocó reacciones inmediatas tanto en La Habana como en Washington.
De acuerdo con un comunicado oficial divulgado por la Presidencia cubana, la embarcación rápida “neutralizada” transportaba a diez personas armadas. “Se ha podido establecer que la lancha rápida neutralizada, con matrícula de Florida FL7726SH, transportaba 10 personas armadas, que según declaraciones preliminares de los detenidos, tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas”, señala el texto.
Una incautación masiva
Las autoridades informaron que en la operación fueron incautados fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de fabricación artesanal —incluidos cocteles molotov—, chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje. Según la versión oficial, el enfrentamiento se produjo cuando la embarcación fue detectada en aguas cercanas a la costa.
Entre los fallecidos fue identificado Michel Ortega Casanova. Asimismo, el gobierno cubano confirmó la captura de Amijail Sánchez González, Leordan Enrique Cruz Gómez, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Cristian Ernesto Acosta Guevara y Roberto Azcorra Consuegra. También fue detenido un hombre señalado como enlace en territorio cubano, Duniel Hernández, quien presuntamente aguardaba la llegada del grupo.
Sobre los arrestados, el comunicado precisa: “Todos los participantes son cubanos residentes en los Estados Unidos. La mayoría de ellos con un historial conocido de actividad delictiva y violenta, incluidos Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez, quienes, han sido sometidos a investigaciones penales”.
Desde Estados Unidos, la reacción no se hizo esperar. El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que su gobierno emitirá información independiente una vez concluya la verificación de los hechos. En paralelo, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció la apertura de una investigación.
“He ordenado a la Oficina Estatal de la Fiscalía que trabaje con nuestros socios federales, estatales y de aplicación de la ley para empezar una investigación. No se puede confiar en el Gobierno cubano y haremos todo lo que esté en nuestro poder para que estos comunistas rindan cuentas”, afirmó el funcionario.
El episodio ocurre en un escenario ya marcado por fricciones diplomáticas, especialmente tras recientes decisiones adoptadas por el presidente Donald Trump relacionadas con restricciones al suministro de petróleo hacia la isla. Analistas consideran que este nuevo choque podría abrir otro capítulo en la histórica confrontación entre ambos gobiernos, en un momento en que la situación económica y política cubana enfrenta fuertes presiones internas y externas.
