La arrollaron por reclamarle al conductor de una camioneta el haberle ultimado a su perro
Un menor de 16 años estaba detrás del volante
Un caso de intolerancia se ha registrado en el municipio de Montería, departamento de Córdoba, donde una ciudadana fue arrollada por reclamarle al conductor de una camioneta el haber atropellado y quitarle la vida a su perro minutos antes.
Todo ocurrió la tarde del martes, 7 de enero, frente al Conjunto Residencial Riviera, ubicado en el barrio El Recreo, en el norte de la ciudad, donde Ingrid Arroyo quedó ensangrentada sobre el pavimento.
Se conoció que la mujer decidió perseguir al responsable de haber ultimado a su perro y mientras le tomaba la placa a la camioneta fue envestida. El conductor intentó huir, pero no se percató que había cruzado a una calle sin salida, específicamente al estacionamiento de visitantes del referido conjunto residencial. El chofer echó retroceso para marcharse, pero pasó por encima de la mujer.
Se desempeñó como directora del Sisbén
Arroyo, quién era directora del Sisbén en Montería, se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica CUMI, donde ya le han realizado dos operaciones.
Parientes han indicado que la víctima presentó destrucción completa de la pelvis, cadera y ha perdido mucha sangre, por lo cual tiene la hemoglobina baja. Han elevado el llamado a la ciudadanía para que hagan donaciones de sangre para salvarle la vida.
Sobre este caso se pronunció el comandante encargado de la Policía Metropolitana de Montería, coronel Pedro Isaza, quién indicó que el responsable del hecho es un menor de 16 años de edad. El alto funcionario precisó que una vez ubicada la camioneta en un parqueadero, dieron con la ubicación del propietario, quién confesó que el conductor de la camioneta para el momento de la tragedia era su hijo.
El padre del agresor acudió ante la Fiscalía para anunciar que se pondría al frente de la situación y aseguró que este miércoles presentaría a su hijo con la representación de sus abogados. Este caso ha causado conmoción en esta zona de la Costa Caribe colombiana, donde la gente pide que haya justicia y que este tipo de sucesos no queden en la impunidad.
