Fiscalía pone la lupa sobre Juliana Guerrero por presunta red de cobros para conseguir contratos del Estado
La investigación fue abierta tras las revelaciones publicadas por la revista Semana. El ente acusador ordenó verificar chats, audios, consignaciones y demás pruebas que apuntarían a un supuesto esquema de intermediación ilegal.
Juliana Guerrero quedó en el centro de una investigación de la Fiscalía General de la Nación luego de que el ente acusador decidiera abrir una indagación formal para establecer si participó en una presunta red dedicada a gestionar contratos públicos a cambio de millonarios pagos de empresarios.
El proceso también involucra a su hermana, Verónica Guerrero, y será asumido por la Dirección Especializada contra la Corrupción, que tendrá la tarea de verificar las pruebas y determinar si existió un entramado de corrupción relacionado con entidades del Gobierno nacional.
La decisión de la Fiscalía se produjo después de la publicación de una investigación de la revista Semana, que reveló una serie de chats, audios, comprobantes de consignaciones, tiquetes aéreos y testimonios que, según el medio, evidenciarían un supuesto sistema de cobros para facilitar el acceso a contratos en diferentes dependencias oficiales.
De acuerdo con esa investigación periodística, el esquema habría operado entre el segundo semestre de 2024 y marzo de 2025. Entre los elementos conocidos aparecen conversaciones sobre presuntos cobros por reuniones, anticipos millonarios y porcentajes del valor de proyectos que eventualmente fueran adjudicados.
Policía judicial buscará las pruebas
La Fiscalía anunció que la policía judicial ya recibió la orden de recaudar y verificar el material probatorio para establecer la autenticidad de los documentos divulgados y definir si existen méritos para formular cargos contra las personas mencionadas.
Mientras avanzan las diligencias, la defensa de Juliana Guerrero rechazó las acusaciones y aseguró que su cliente no participó en actividades ilegales relacionadas con contratación estatal.
A través de un comunicado, la exfuncionaria explicó que había optado por guardar silencio mientras avanzaban las investigaciones, pero decidió pronunciarse ante la repercusión pública del caso.
“Durante los últimos meses he guardado un prudente silencio por respeto a las investigaciones que se adelantan en mi contra y por la convicción de que es la administración de justicia, y no los escenarios mediáticos, el espacio llamado a esclarecer los hechos y determinar responsabilidades”, manifestó.
También sostuvo que ese silencio no debía interpretarse como una aceptación de los señalamientos en su contra y agregó: “Sin embargo, ese silencio no puede seguir interpretándose como una aceptación de las acusaciones injustas y reiteradas que se han formulado en mi contra”.
Por ahora, la apertura de la investigación corresponde a una etapa preliminar, en la que la Fiscalía busca establecer si las evidencias divulgadas permiten configurar posibles delitos relacionados con corrupción y contratación pública. Hasta el momento no se han anunciado imputaciones ni medidas judiciales contra Juliana Guerrero o su hermana Verónica.
