JEP impone cárcel tras confesión de oficial retirado por ejecuciones extrajudiciales en Cesar
Se trata del coronel (r) Juan Carlos Figueroa, quien reconoció su participación en ejecuciones extrajudiciales perpetradas desde el Batallón de Artillería La Popa, en Valledupar, entre 2004 y 2005.
La Jurisdicción Especial para la Paz avanzó en el esclarecimiento de uno de los capítulos más oscuros del conflicto armado al recibir la aceptación de responsabilidad de un alto mando retirado del Ejército por crímenes cometidos en el norte del país.
Se trata del coronel (r) Juan Carlos Figueroa, quien reconoció su participación en ejecuciones extrajudiciales perpetradas desde el Batallón de Artillería La Popa, en Valledupar, entre 2004 y 2005. Los hechos, según lo acreditado por el tribunal transicional, dejaron al menos 38 víctimas.
Dentro de ese número se cuentan personas asesinadas fuera de combate, once casos de desaparición forzada y nueve hechos en los que las víctimas fueron sometidas a torturas, conductas que configuran graves violaciones a los derechos humanos.
Tras la imputación en su contra
La admisión de responsabilidad se produjo luego de que la JEP formalizara la imputación en su contra. Al acogerse al proceso y aceptar los cargos, el oficial retirado quedó expuesto a una sanción propia del sistema transicional que contempla privación efectiva de la libertad, es decir, una pena de cárcel.
Este paso procesal se enmarca en los esfuerzos del tribunal por establecer responsabilidades individuales dentro del patrón de los llamados falsos positivos, aportar verdad judicial y responder a los derechos de las víctimas en una de las regiones más golpeadas por estas prácticas durante el conflicto armado colombiano.