Videos de concierto en cárcel de Itagüí siguen salpicando a Nelson Velásquez
Mientras avanzan las investigaciones, el episodio reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en las cárceles del país y el control efectivo de las actividades que se desarrollan en su interior.
Una nueva controversia sacude al sistema penitenciario colombiano tras la difusión de grabaciones que evidenciarían presuntas irregularidades durante un evento musical realizado el pasado 8 de abril en la cárcel de Itagüí, en Antioquia.
El material, revelado por la concejala de Medellín Claudia Carrasquilla, muestra escenas que han generado cuestionamientos sobre el control de ingreso al centro de reclusión. En las imágenes se observaría la llegada del cantante vallenato Nelson Velásquez, así como el tránsito de múltiples visitantes y vehículos particulares dentro del penal.
De acuerdo con la denuncia, durante la jornada se habría permitido el acceso de automotores de alta gama y un flujo constante de personas, lo que, según la concejala, no correspondería a los protocolos habituales de seguridad en este tipo de establecimientos. Además, señaló que algunas personas que controlaban los accesos no portarían uniformes oficiales, lo que aumenta las dudas sobre la supervisión del evento.
Escaló a instancias disciplinarias
El caso ya escaló a instancias disciplinarias. La Procuraduría General de la Nación abrió una indagación preliminar para establecer si hubo faltas por parte de funcionarios públicos en la organización y desarrollo del concierto. El procurador Gregorio Eljach indicó que el objetivo es determinar posibles responsabilidades frente a lo ocurrido.
Por su parte, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario anunció decisiones administrativas inmediatas. Entre ellas, el relevo del director encargado del penal y el traslado del comandante de vigilancia, además de la apertura de procesos internos contra varios funcionarios. También fue enviada una comisión especial desde Bogotá para adelantar verificaciones en el lugar.
Las grabaciones, que circulan ampliamente, también han sido utilizadas para respaldar versiones sobre consumo de licor y presencia de personas en estado de embriaguez durante el evento, lo que ha intensificado las críticas sobre un posible debilitamiento de los controles en el centro carcelario.
A esto se suma otro elemento que genera inquietud: en los videos aparece una volqueta ingresando al penal, lo que ha sido interpretado como posible evidencia de trabajos internos cuya finalidad aún no ha sido aclarada por las autoridades.
Mientras avanzan las investigaciones, el episodio reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en las cárceles del país y el control efectivo de las actividades que se desarrollan en su interior.


