Recapturan en Ibagué al “Monstruo de Anapoima” tras fuga de cárcel de máxima seguridad en Jamundí
Se espera que se decida si quedará recluido en el mismo recinto carcelario del cual se fugó

La intensa búsqueda de las autoridades permitió ubicar en Ibagué, Tolima, a Alexander Díaz Alvarado, señalado delincuente conocido como el “Monstruo de Anapoima”, quien había escapado horas antes de un centro penitenciario de alta seguridad en el Valle del Cauca.
La evasión se produjo en la madrugada del 3 de abril desde el Complejo Penitenciario y Carcelario de Jamundí, donde el recluso cumplía una condena de 27 años. Su ausencia fue detectada durante el conteo rutinario que realizan los guardianes del Inpec cada mañana, lo que activó de inmediato un operativo de búsqueda en varias regiones del país.
Un día después, el 4 de abril en la tarde, la Policía Nacional confirmó su recaptura en la capital del Tolima. Por ahora, no se ha definido si será retornado al mismo penal del que huyó o si será trasladado a otro establecimiento con mayores medidas de seguridad.
Díaz Alvarado había sido recluido en Jamundí debido a su perfil criminal. Las autoridades lo vinculan con delitos de alto impacto en Anapoima, Cundinamarca, entre ellos un caso ocurrido en 2023 que generó gran conmoción en esa población. Además, se le ha relacionado con otros hechos violentos, incluidos ataques contra adultos mayores, bajo patrones similares.
La fuga generó preocupación inmediata en Jamundí. Desde la Personería municipal se solicitó al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) reforzar los controles dentro del centro de reclusión, al considerar que la evasión dejó en evidencia fallas en la seguridad.
El organismo también pidió abrir una investigación que permita esclarecer cómo se produjo el escape, así como determinar si existieron errores en los procedimientos o posibles responsabilidades internas. Entre las recomendaciones planteadas están la modernización de los sistemas de vigilancia, el fortalecimiento de los controles de acceso y una revisión integral de los protocolos de custodia.
Aunque la rápida recaptura del condenado redujo el nivel de riesgo, las autoridades locales advierten que el caso deja interrogantes sobre la capacidad de respuesta del sistema penitenciario y la efectividad de sus mecanismos de control.

