«Soy el preso de Colombia»: Petro ante «vigilancia» que le tienen
El mandatario se quejó de la vigilancia constante y criticó a los partidos políticos que, según él, bloquean las reformas que necesita el país.
El presidente Gustavo Petro afirmó sentirse prisionero del poder tradicional en Colombia, durante un evento realizado el 5 de junio en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño. Sus declaraciones se dieron mientras encabezaba una ceremonia oficial en la que volvió a lanzar críticas directas contra los partidos que bloquean sus reformas sociales y contra la presión constante que, según él, enfrenta desde que asumió la presidencia.
“No soy el presidente de Colombia, soy el preso de Colombia, pero no de su pueblo, sino de su oligarquía”, dijo Petro ante los asistentes, en un discurso marcado por la frustración y el desencanto.
El mandatario cuestionó la forma en que pequeños partidos políticos, con escasa representación parlamentaria, logran influir decisivamente en el Congreso. “Son ocho partidos, la mayoría con solo un congresista, pero ubicados justo donde pueden hundir las reformas que necesita el pueblo. ¿La razón? Sus dueños son la codicia y el poder”, expresó.
Falta de apoyo institucional
Petro también relató episodios que, según él, evidencian la falta de apoyo institucional a su gestión. Mencionó que no ha logrado imponer condecoraciones a soldados que participaron en una operación militar reciente, porque desde Cancillería le indicaron que no había insumos suficientes para fabricar las medallas. “Esa es la realidad del presidente de Colombia: un presidente vigilado segundo a segundo”, lamentó.
Con un tono introspectivo, Petro volvió a referirse a los obstáculos que —según su lectura— le impone una élite que busca impedir cualquier transformación estructural. Recalcó que su prisión simbólica no viene del pueblo, sino de quienes detentan el poder económico y político.

